Brigitte Macron tuvo una «amistad íntima» con el presentador de TV más popular de Francia

Instalado en el podio del presentador más conocido, ha sido el propio Jean-Pierre Pernaut quien la levantado la «liebre» de su «amistad íntima» con la actual esposa del jefe del Estado

Corresponsal en ParísActualizado:

Antes de conocer a Emmanuel Macron (Amiens, 1977), su esposa Brigitte Macron (Amiens, 1953) tuvo una «amistad íntima», juvenil, adolescente, con Jean-Pierre Pernaut (Amiens, 1950), el presentador de televisión más popular de Francia.

Brigitte Macron, BrigitteTrogneux, de soltera, hasta su primer matrimonio con un banquero de provincias, coincidió con Pernaut en el instituto de enseñanza media y formaban parte del mismo grupo de amigos, en el que también estaba muy integrada Monique Trogneux, hermana de la primera dama de Francia.

Alumna estudiosa, la joven Brigitte Trogneux no tardó en intimar con Pernaut, que no era buen estudiante pero tenía fama de alegre, divertido. Durante una larga temporada, Brigitte y su hermana «salían» con Pernaut y su hermano, formando dos parejas aparentemente «inseparables».

Instalado en el podio del presentador más popular de Francia, ha sido Pernaut quien la levantado la «liebre» de su «amistad íntima» con la actual esposa del jefe del Estado.

Es muy probable que la «amistad íntima» entre dos jóvenes de buena familia acomodada, en una capital de provincias, no fuese muy allá. Queda el perfume del misterio y la leyenda.

Pernaut dirige desde hace varias décadas el telediario de las 13h de TF1, dirigido esencialmente a la Francia de provincias, la Francia «profunda», con mucho «sabor local» y poca política.

En su día, llamó la atención que Pernaut invitase al presidente Macron a su programa, tratándolo con una «cortesía» propia de las «emisiones alfombra». Se pensó que Macron deseaba dirigirse a los electores de provincias, agricultores, pequeños empresarios, clases medias inquietas por el peso más que considerable de la fiscalidad.

Ahora se sabe que, en verdad, Brigitte Macron y el presentador más popular de Francia siguen siendo muy buenos amigos. Y la lejana complicidad juvenil no es un obstáculo para sostener respetuosas relaciones amistosas, bien entendidas y útiles para todas las partes.