Brigitte Macron
Brigitte Macron - Sebadelha Julie/ABACA

Brigitte Macron «desaparece» para someterse a una cirugía estética

La primerda dama se aparta del foco público tras ser operada en una clínica de la periferia de París hace dos semanas

París Actualizado: Guardar
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El gran misterio del verano francés ha quedado provisionalmente resuelto, precipitando nuevos misterios. «Desaparecida» durante unos días, Brigitte Macron (66 años), esposa del presidente de la República, decidió someterse a una operación de cirugía estética cuyo resultado aconseja un alejamiento temporal del foco público. Emmanuel Macron (41 años) y su esposa comenzaron sus vacaciones hace dos semanas cortas, instalándose en la residencia oficial del Fort de Brégançon, en las estimaciones de la localidad de Bormes-les-Mimosas (departamento del Var), no lejos de la frontera española.

Sorprendieron, de entrada, algunas salidas solitarias del presidente. Los Macron reaparecieron juntos pocos días más tarde, pero fotografiados a bastante distancia, muy veraniegos, en compañía de una cierta edad y lejos de los baños de multitud tradicionales.

Los semanarios sensacionalistas «Closer» y «Voici» han revelado parte del misterio de la pareja presidencial: Brigitte Macron habría realizado una operación de cirugía estética, entre el 16 y el 19 de julio pasado, en una reputada clínica especializada, en Neuilly-sur-Seine (en la periferia oeste más acomodada de París).

Tres horas

Según «Closer», la operación que decidió realizar Brigitte Macron tuvo una duración de tres horas. La primera dama de Francia fue sometida a una anestesia general, escoltada por cuatro miembros de la seguridad personal del presidente. Ni la clínica ni los Macron han deseado comunicar ni informar en detalle, del alcance concreto de la operación de cirugía estética. Tras un reposo de día y medio en la residencia presidencial de la Lanterne (en Versalles, antigua residencia real), los Macron se instalaron en el Fort de Brégançon, donde el presidente prepara una rentrée potencialmente agitada.

Emmanuel Macron recibirá en el Fort de Brégançon a Vladimir Putin dentro de unos días. Recibimiento saludado con varias salvas de críticas muy agrias, cuando al presidente ruso está poniendo en práctica, en Moscú, una política de represión muy dura contra sus adversarios que se atreven a protestar en la calle.