Borja y Blanca Thyssen en ARCO
Borja y Blanca Thyssen en ARCO - GTRES

Borja y Blanca Thyssen: «No tenemos noticias de Arantxa desde hace dos años»

El matrimonio perteneció al círculo de amistades de la deportista y Josep Santacana cuando vivían en Barcelona

MADRIDActualizado:

Impresionados por todo lo que le está pasando a la tenista Arantxa Sánchez Vicario es como se muestran Borja y Blanca Thyssen, que formaron parte del círculo de amistades de la deportista cuando aún estaba entre Barcelona y Andorra.

Juntos hicieron los clásicos planes de padres con hijos durante un tiempo en el que Arantxa y su marido Josep Santacana se habían enfrentado a su familia, tras acusar a sus padres de haber gestionado su patrimonio sin su consentimiento. Fueron unos años muy duros para la deportista, que estaba ciegamente enamorada de un marido al que su familia nunca vio con buenos ojos, y menos tras contratar un detective privado para investigar las deudas que arrastraba.

Los Thyssen, que también vivían su particular guerra familiar con la baronesa, afianzaron esa relación hasta que la tenista decidió mudarse a Miami y romper un vínculo que sin la cercanía acaba diluyéndose. «Hace dos años que no sabemos nada de ella pero estamos impresionados por todo lo que le está ocurriendo», me aseguraron durante su visita a la jornada inaugural de ARCO.

La baronesa Thyssen en ARCO
La baronesa Thyssen en ARCO-GTRES

Minutos antes, el matrimonio había comido en esas instalaciones con la baronesa Thyssen que estaba con su fiel amigo Antonio Salcedo y con un look de lo más juvenil, con botas de flecos tipo vaquera y fiel a los colores blancos. Como una familia bien avenida compartieron risas y confidencias en ese encuentro que les trajo nuevamente a Madrid dado que Borja, tras pasar un año en Londres y no repetir, sigue instalado en su casa de Andorra y Blanca y los niños en Madrid aunque acuden allí en cuanto tienen unos días de vacaciones.

De momento no quieren o no pueden hablar de ciertos asuntos, pero todo indica que las negociaciones van con buen puerto para arreglar los desencuentros fiscales y poder estar de nuevo en Madrid, donde tienen amigos y una vida muy agradable.