Norma Duval

El bombazo de Norma

Por BEATRIZ CORTÁZAR
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Hablan, dicen, murmuran, insisten... Esta semana y la anterior Norma Duval ha vuelto a protagonizar todas las conversaciones de los mentideros de la Villa con sus últimas noticias relacionadas con su vida privada y con su entorno más directo. Hoy hay exclusiva, gran portada en «Hola», revista donde también anunció en otra gran portada su separación matrimonial con el ex jugador de baloncesto Marc Ostarcevic, padre de sus tres hijos, y su esposo durante casi veinte años. Aquello fue un bombazo que nadie se esperaba aunque más tarde las cosas se fueron aclarando tras aparecer en escena el productor José Frade, quien esos mismos días protagonizaba un menos sonado pero más millonario divorcio con su mujer Adriana. Dos familias rotas, y una pareja nueva. Pasa hasta en las mejores familias. Ríos de tinta corrieron y corren de nuevo ante este nuevo bombazo en el que mañana sabremos la áuténtica historia en palabras de Norma (cuentan que la entrevista ha costado un buen puñado de euros) y en donde se confirmará que la vedette está embarazada de dos meses. El resto de los rumores (casi mejor no repetirlos porque la caja de los disparates se ha abierto gracias a la labor de una mano «amiga») aumentarán o caerán por su propio peso. Lo que sí me cuentan y dan por seguro es que aparte del bombazo del embarazo hay más en el mismo lote. Creo que hoy, definitivamente no dormiré.

Lo anunciado es deuda

También hoy, en una ventana de portada y en páginas interiores, «Hola» publica la entrevista ya anunciada en estas páginas del ex marido de Isabel Gemio, el cubano Nilo Manrique, quien rompe así su silencio de cinco años a cambio de otro puñado de euros que podría alcanzar la suma de quince millones (de pesetas). Leer para creer. Me aseguran que Nilo no va a causar grandes tormentos a la madre de su hijo puesto que todo será muy pacífico y muy pausado. Hablará de su vida antes y después de la separación, de sus planes, de sus hijos, de cómo está, de su pena, de su dolor, de sus lamentos, de sus ayes, de su soledad, de sus negocios, de su presente, de sí mismo... Seguro que explica porque habla ahora cuando ha callado y hasta se ha enfrentado con los medios de comunicación que buscaban una palabra suya. Antes era el marido de... hoy es el ex de. Y ahí está justamente lo que marca la diferencia: el ser o no ser.