Beatriz Luengo: «Me arrepiento de haber participado en Upa Dance»

Superada aquella etapa, la cantante madrileña asentada en Miami quiere conquistar definitivamente España

MADRID Actualizado: Guardar
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Si Beatriz Luengo (Madrid, 1982) pudiese dar marcha atrás en el tiempo no hubiese formado parte de Upa Dance, el grupo musical -compuesto originalmente por Miguel Ángel Muñoz, Pablo Puyol, Mónica Cruz y Silvia Marty- que acabó convirtiéndose en uno de los mayores fenómenos del pop nacional de comienzos del siglo XXI. Sí lo haría en la exitosa serie adolescente de la que nació la banda y que marcó un antes y un después en el panorama televisivo dentro y fuera de España: « Un paso adelante».

Con ella, la joven artista conseguía por fin hacerse un hueco en la pequeña pantalla tras años de duro trabajo, pero lo que ella no se esperaba era la caída después del «boom» que tuvo. «La serie fue lo mejor que me ha pasado en la vida, no me arrepiento de haber participado, pero sí en el proyecto musical. Fue demasiado el peso que me tocó pagar en mi propio país por algo que no tenía que ver conmigo», confiesa. Después del más de un millón de copias vendidas con la formación, Luengo quiso intentarlo en solitario, pero no encontró su camino. Tenía muy claro lo que quería, pero su estilo no coincidía con lo visto de la cantante hasta entonces y ninguna discográfica veía con buenos ojos su proyecto musical, lo que le provocó un enorme «bajón emocional»: «No supe enfocarlo y cometí muchos errores. Fue muy duro, pero yo quería arriesgarme y hacer mis propias canciones y no me importaban las consecuencias».

Sacrificio recompensado

Por ello, tomó una drástica decisión: salir de España y empezar de cero en París. «Comencé tocando con un DJ, un cajón y yo sampleando con un pequeño micrófono y un pedal en un bar que se llama la Favela Chic», narra orgullosa con el paso que dio. En el país galo consiguió alcanzar la fama como cantante que en nuestro país se le negó, algo que la apena aún ahora.

Después de unos años decidió irse a vivir a Miami con su marido, el cubano Yotuel Romero (40 años), del que se enamoró perdidamente durante el rodaje de la serie «Un paso adelante» y con el que comparte un hijo y la pasión por el canto. Ella era una auténtica seguidora de su grupo musical, Orishas, aunque no se lo puso fácil. «Yo nunca fui una chica de estar con muchos hombres y creo que eso le llamó la atención, porque él podía tener a cualquier mujer. Yo me hice la dura al principio», confiesa sobre cómo fueron los inicios de su relación.

En el país de las oportunidades terminó de consagrarse. El mercado latinoamericano fue una prueba más de su talento, triunfar allí no era fácil para una española, pero lo consiguió y hoy cuenta con algo más de un millón y medio de seguidores en la multiplataforma Spotify. También lo hizo como compositora de grandes artistas internacionales, como Ricky Martin, Thalia, Jennifer Lopez y Chayanne, entre otros. Sus canciones le acabarían valiendo un Latin Grammy Americano, además de varias nominaciones importantes dentro del mundo de la música.

Segundas oportunidades

Llevaban mucho tiempo tentando a la cantante a participar en el programa de televisión « Tu cara me suena» y, después de mucho insistir, aceptó. A finales de 2016, hizo las maletas para regresar a su país y lo cierto es que no le ha ido nada mal. La artista ha conseguido conquistar nuevamente el corazón de los españoles con su gracia especial, hasta el de su ídolo Alejandro Sanz, que ha escrito a Luengo en varias ocasiones para decirle que, en alguna de sus imitaciones, «estaba sembrada». Pero ahora que la razón que la trajo de vuelta se ha terminado, se encuentra en un punto muerto. Su plan inicial era regresar a Miami para continuar con su carrera, pero viendo que puede tener posibilidades aquí, no sabe lo que hacer. «La idea era irme nada más terminar, pero no quiero dejar de perder esta oportunidad que me ha costado tanto. Me apetece mucho contar mi historia, más que nada porque no importa cuántos años te lleve que, al final, la oportunidad te llega de una manera o de otra», expresa ilusionada con la puerta que se le acaba de abrir. Quizá ahora pueda quitarse la espinita que tiene clavada con España y que la gente deje de recordarla por esa parte musical que nada tiene que ver con ella.