Ocariz saluda tras su desfile
Ocariz saluda tras su desfile

Arranca la Pasarela Cibeles con diseñadores de la Asociación de Creadores de Moda de España

Con el desfile de Miriam Ocariz comenzó esta mañana la cuarenta y cinco edición de Pasarela Cibeles que se celebrará durante toda la semana en el Parque del Buen Retiro, y en la que los más destacados

ABC.es-Agencias/Madrid
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Con el desfile de Miriam Ocariz comenzó esta mañana la cuarenta y cinco edición de Pasarela Cibeles que se celebrará durante toda la semana en el Parque del Buen Retiro, y en la que los más destacados diseñadores españoles presentarán sus propuestas para el otoño/invierno 2007-2008.

Siguiendo las tendencias internacionales, las modelos desfilaron sin pasarela logrando así una mayor cercanía con los espectadores, que en este primer desfile no llenaron las gradas montadas en la gran carpa que acoge la cita madrileña con la moda.

La creadora vasca apostó por un invierno muy cálido, con prendas de punto, lana, terciopelo y napa, y por una mujer muy femenina a la que viste con prendas ajustadas en el cuerpo, que se despegan a partir de la cintura.

El juego de volúmenes es otra de las propuestas de Miriam Ocariz que hace un especial desarrollo de las mangas, que se expanden, recogen y envuelven o se ajustan con fruncidos en la manga dando un aspecto más infantil. Los volúmenes también son importantes en las faldas, a veces tipo globo, muy cortas, que se despegan del cuerpo, en ocasiones gracias a otra falda interior.

Los pantalones se presentan muy estrechos, tipo pitillo y siempre con tacones altísimos, y acompañados de largos blusones o vestidos sobre la rodilla que tuvieron especial importancia en una colección en la que el lazo fue un adorno fetiche en creaciones de apariencia sobria.

En un desfile en negro, gris, azul turquesa, marrón y beige, destacó especialmente la línea confeccionada en amarillo, con un abrigo de cortes perfectos o el vestido de fiesta raso con topos negros, así como los plisados que coloca fila tras fila en las faldas, y los cortes con los que consigue que las prendas se ajusten plenamente al cuerpo.

Los años cuarenta inspiran al gallego Antonio Pernas Los años cuarenta han sido el hilo conductor de la colección presentada hoy por el gallego Antonio Pernas, que en una apuesta clara por el negro y la prendas amplias, ha hecho un guiño a sus orígenes minimalistas.

"Arts and crafts", nombre con el que ha denominado su colección, es un acercamiento a la época, en la que reina una ambigüedad marcada por la II Guerra Mundial, a través de los trabajos fotográficos para revistas de moda de artistas como Richard Avedon o Irving Penn.

Inspirándose en ellos, Pernas ha establecido el negro como color predominante en el desfile, y lo ha combinado en este caso con llamativos rojos y lilas, aunque sin dejar de lado grises y beiges en unas prendas femeninas, con talle muy alto, cuya amplitud deja adivinar la silueta de la mujer sin desvelarla.

El abrigo, emblema de la casa, se deja caer hasta los pies envolviendo a la mujer para protegerla del frío invierno, y las faldas, casi nunca ceñidas y acorde con el estilo sobrio de la época de la posguerra, rara vez quedan por encima de la rodilla.

Para el hombre, el diseñador gallego ha preparado una colección de trajes serios y estrechos de colores oscuros que se hacen acompañar de amplios cuellos o de bufandas, en una versión modernizada de los clásicos.

Tanto en la colección masculina como en la femenina el gallego ha creado además chaquetas pensadas para combinar con cualquier prenda, que, en un estilo muy formal, recuerdan a las utilizadas por los universitarios americanos.

La corrección de Lemoniez sobre la pasarela Cada vez más exquisito y exigente, a Fernando Lemoniez le interesa vestir a una mujer elegante, sobria, que busca las cosas bien hechas, seña de identidad de la casa, alejándose de apuestas atrevidas y buscando referencias que se sitúan más en la época de los grandes modistas.

Así se pudo ver en una colección en la que Lemoniez ha sido evolutivo, más que temático, insistiendo y depurando unas líneas en las que lleva tiempo trabajando y que le hacen estar entre los más destacados creadores españoles.

Su principal apuesta en esta colección son los tejidos, muy ricos, con brocados, relieves, acolchados y con destellos brillantes. Rasos, sedas, tafetas, muselinas y toques brillantes de lurex se mezclan entre sí logrando contrastes de texturas.

Los estampados, principalmente en los sobrios vestidos de manga larga y cuello a la caja, son otoñales y suaves; los abrigos de costura marcan la exquisitez de una colección en la que tiene especial importancia la tira baja con la que Lemoniez sujeta el bajo de las faldas, recogiendo el volumen y logrando una línea globo suavizada.

Como hizo en su última colección, apuesta de nuevo por los lunares, en esta ocasión en negro sobre tenues grises. Los tejidos de Lemoniez "fluyen por el cuerpo de la mujer, y es ella la que da el volumen a unas prendas que al moverse insinúan el cuerpo femenino", comentó a Efe el diseñador que, alejándose del folclore, ha presentado unas propuestas que tienen un aire de inspiración en las vestimentas tradicionales de los países del este.

En el desfile, Lemoniez presentó también su primera incursión en el mundo de los bolsos, amplios o más tradicionales, diseñados por él en colaboración con una fábrica de Ubrique. También las modelos lucieron la segunda colección de joyas del donostiarra, de línea bizantina y hecha con piedras en estado puro.

Andalucía inspira la colección de Francis Montesinos El diseñador Francis Montesinos presentó esta tarde en la XLV edición de la Pasarela Cibeles su colección para la próxima temporada otoño-invierno, cuyas propuestas, más serias de lo habitual, homenajean a la Medalla de oro sobre un fondo de la mezquita de Córdoba.

Los azulejos de reminiscencias moriscas se convierten en la base de los estampados de la colección de día, inspirados en los tonos tierra. Montesinos presenta a una mujer sencilla, sensual y elegante con vestidos vaporosos que llegan hasta la rodilla o caen hasta el suelo adornados con volantes.

Sin embargo, el punto es el tejido estrella de esta colección.

Montesinos propone tops y faldas que se ciñen al cuerpo, así como vestidos que se ajustan a la cintura mediante cinturones o elásticos.

El otro color estrella de la colección es el gris, tanto para los vestidos como para los sombreros, las bufandas y los boleros de piel.

En el hombre, los tonos grises están presentes en grandes ponchos adornados con rayas rojas, proponiendo también faldas y largos pareos negros.

Para la noche, el diseñador propone vestidos largos de terciopelo negro, con faldas de cola que recuerdan a Andalucía y el arte flamenco. De nuevo, los vestidos se adornan con volantes o pieles, y las manos se cubren con largos guantes. El color negro se mezcla con los alamares, los negros, el encaje y el oro. Para el hombre, Montesinos opta por trajes de terciopelo negro sobre camisas blancas.