Antonio Banderas
Antonio Banderas - Gtres

Antonio Banderas, libre de las viviendas en las que vivió con Melanie Griffith

El actor pone a la venta por 7,9 millones el apartamento de Nueva York que compartió con su exmujer

ABC.ES
MadridActualizado:

A pesar de que han pasado cuatro años desde que Antonio Banderas y Melanie Griffith pusiesen punto y final a su historia de amor, las consecuencias del divorcio de su matrimonio aún siguen. En 2015, tras conseguir la venta de su mansión situada en Hancock Park por 14 millones de euros y la lujosa vivienda de la ciudad de Aspen por 8,9 millones, el actor acaba de poner a la venta por 7,9 millones un apartamento de Nueva York que compartió con Griffith.

Antonio Banderas junto a su exmujer
Antonio Banderas junto a su exmujer - Gtres

Según recoge el diario estadounidense «Wall Street Journal», la vivienda fue adquirida por la pareja en 2005 y costó en su momento cerca de 4 millones de dólares, casi la mitad de lo que pide ahora Banderas por el inmueble. Con cuatro habitaciones con sus cuartos de baño privados, un despacho, una cocina comedor, un salón y comedor de invitados; el actor se desprende del piso desde el que disfrutaba al contemplar casi todo Central Park desde el ventanal situado en el salón principal.

Este hecho no es nada fuera de lo normal en un divorcio. Las propiedades tienen que dividirse en dos, y en el caso de los actores de Hollywood, tienen que vender mansiones para repartirse las ganancias. Antonio Banderas, de 54 años y Melanie Griffith, de 57, decidieron poner punto y final a su matrimonio en el verano de 2014, ante la sorpresa de todos.

Desde entonces, Antonio ha rehecho su vida junto a Nicole Kimpel, una agente inmobiliaria de lujo y además, una experta en organizaciones de fiestas. Por esto, el exmatimonio debe cortar todo su pasado de raíz, y uno de los aspectos principales es la venta de las mansiones que han compartido durante su época de casados.

La expareja ha pasado innumerables momentos con amigos y miembros de sus respectivas familias en las viviendas que ahora ya no les pertenecen. Un capítulo cerrado en su historia de amor.