Julo Iglesias - ABC

Ante la negativa de Julio Iglesias, Santos «pedirá que los hijos se sometan a la prueba de ADN»

La pasada semana se le acabó el plazo al cantante para someterse a una prueba de ADN que esclarezca si realmente es el padre de Javier Sánchez Santos

MadridActualizado:

Hace más de dos semanas que Julio Iglesias recibió un escrito del Juzgado de Primera Instancia número 13 de Valencia rechazando todas sus alegaciones y diciéndole que tiene diez días para decidir si viajará a Valencia, o no, para realizarse la prueba de ADN, que el joven de 42 años Javier Sánchez Santos le lleva reclamando desde hace un año. «Está cogido por todos lados», admitió en su día Fernando Osuna, abogado de Sánchez, a este periódico. Y añadió: «Si se hace la prueba será malo para Iglesias porque dará un 99,99 por ciento de coincidencia genética. Si no viene a hacerse la prueba, el cantante estará huyendo porque sabe que va a dar un 99,99 por ciento».

La pasada semana se le acabó el plazo al cantante para someterse a una prueba de ADN que esclarezca si realmente es el padre de Javier, quien desde el año 1991 reclama a Julio Iglesias que reconozca su paternidad. Tras conocer la negativa del cantante a hacerse las pruebas, el abogado ha informado de que «va a pedir que comparezcan los hijos y hermanos de Julio Iglesias para que se sometan a tal prueba de ADN», y asegura que el cantante insiste en defender que se trata de un asunto ya juzgado y en que la prueba de ADN no es lícita pues fue obtenida por detectives de la basura de Julio José Iglesias, hijo mayor del cantante.

Caso cerrado

Lo que Iglesias no quiere es que su silencio y su supuesta negativa a realizarse el test se interpreten por el juzgado como una evidencia de que sí es el padre de Sánchez, algo que ya ocurrió en 1992. En aquel momento, Javier Sánchez era menor de edad y fue su madre, la bailarina María Edite Santos, quien inició el procedimiento en este mismo juzgado para que se reconociera al cantante como padre de su hijo. El juzgado pidió en dos ocasiones al cantante que se sometiera a la prueba de paternidad pero, al no estar obligado a hacerlo, Iglesias nunca se realizó aquel test. La doble negativa de Iglesias y otros testimonios aportados, le dieron la razón a la bailarina. La sentencia fue recurrida por los abogados de Iglesias, quienes alegaron «errores de forma» en el escrito. Aquello dio un giro al proceso, que acabó por dar la razón a Iglesias y el caso se cerró. Precisamente por esta cuestión, Iglesias decía en su escrito de principios de septiembre, que el caso ya se había juzgado. Pero, como ya ha comentado Osuna en más de una ocasión, la filiación es un derecho constitucional que prevalece frente a la cosa juzgada. Además, en la demanda de paternidad presentada por Sánchez hace más de un año, se aportó una comparativa de ADN cuyas muestras había conseguido un detective que Sánchez envió expresamente a Miami. Un principio de prueba que ha sido crucial para que se pueda iniciar un procedimiento nuevo.

Iglesias también pedía al magistrado de la sala que el juicio se celebrase a puerta cerrada. Dada su situación de personaje público, el cantante evitaría la presencia de periodistas, fans y todo tipo de curiosos que quieran verle declarando en una audiencia pública. El juez también desestimó esta alegación. El abogado de Javier Sánchez espera que el juicio se celebre antes de que termine el año.