De las ansiedades de Vania Millán a la incontinencia de Marc Ostarcevic

BEATRIZ CORTÁZAR
Actualizado:

¿Secuelas de su estancia en «La isla de los famosos» o cosas de la edad? Desde luego en ningún caso estrés laboral. Este fin de semana han coincidido en Canarias la ex miss España Vania Millán y el ex marido de Norma Duval, Marc Ostarcevic, durante la elección de la chica «Man». La primera actuó como madrina de ceremonias y el segundo como miembro del jurado, que para eso es el actual «catador» oficial de féminas y el incombustible de las fiestas. De Vania se habla últimamente por su relación con el futbolista Ronaldo con quien le une una estrecha amistad, que ahora se ha hecho menos estrecha pero no por ello menos real. De Vania cuentan que salió llorando como una mujer despechada la famosa nochecita del cumpleaños del brasileño en su casa de La Moraleja. Totalmente absurdo. Vania llegó tarde, lució su escote pronunciado gracias a las manos del doctor Ángel Martín, que fue quien se lo recolocó en su Clínica Menorca, y salió de la juerga con un grupo de amigos y algunas botellas de champán para seguir la fiesta en la casa del empresario Javier Hidalgo, el soltero de oro del momento. La ex miss está alucinada con las historias para no dormir que cuentan de ella y no acaba de entender de dónde provienen. «Si tenía los ojos rojos era porque había tomado unas copas», confiesa a sus amigos. Lo que sí es verdad, y no se ha comentado, son los problemas alimenticios que Millán vivió este verano a consecuencia del hambre que pasó en el concurso de «La isla» de Antena 3. Con unas almejillas y unos erizos al día, no se hace camino. Cuando regresó a su casa, Vania padeció una serie de trastornos alimenticios por los que tuvo que pedir ayuda a su familia y a un especialista, al comprobar que no era capaz de controlar sus ansiedades ni su angustia. Hoy aún se resiente de aquello, aunque ha superado la raíz del problema. Si la de Vania era incontinencia por la comida la de Ostarcevic es por otro tipo de carne. No hay quien le agote. Este fin de semana ha roto un par de corazones que luego se arreglarán intentando ir a las televisiones para contar su «affaire». Encantado de su sex appeal y dispuesto a no perder oportunidad, el croata está totalmente desaforado. ¿Lo de Marc será también hambre atrasada?