Rosana
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El amor de verano de Rosana

La compositora e intérprete canaria mira el mundo «por el lado positivo». Y así lo muestra a su público

Carmen Aniorte
MadridActualizado:

La cantautora lanzaroteña es dulzura en estado puro. Sus temas no son empalagosos; pero evocan amores posibles o imposibles; pero siempre recordados con un halo de nostalgia. Rosana con su tema «Soñar es de valientes» ayuda a quien lo escucha a mirar cara a cara a la vida y afrontar los retos que se nos presentan... y es que como decía alguien la vida como en los restaurantes no es un menú a la carta; sino el plato del día. Por ese motivo hay que mirar y buscar siempre el lado positivo.

Este verano Rosana saltó el charco con su gira «En la memoria de la piel» con una exitosa parada el pasado 6 de junio en México y más concretamente en Monterrey. Hace unos días supo del cariño del público argentino -sus actuaciones en aquel país arrancaron el pasado 10 de agosto- al conseguir su estrella de la fama en las calles de la capital porteña. Montevideo (Uruguay), Tucumán, Córdoba, Mendoza, Marcos Juárez, Rosario, Buenos Aires, Asunción (Paraguay)... y después regresará a España para ofrecer una serie de conciertos en zonas tan distantes de nuestra geografía como Ferrol, Arona (Tenerife), Melilla y ya en noviembre vuelta a América para actuar en Flamingo Theater de Miami y en el Instituto Cervantes de Chicago., Washington y Nueva York... y ahí no queda la cosa ya que 2019 va a empezar para Rosana por todo lo alto con su concierto -en formato acústico- en el Teatro de la Zarzuela (eso será el 29 de enero). Esta gira es fiel a una de sus máximas: «Recorrería el mundo entero sólo para compartir una canción que dibuje una sonrisa», asegura.

Como decimos los temas de Rosana son un bálsamo para el alma y te hacen ver el lado positivo de la vida lo que la convierten en una psicóloga musical: «No lo soy ni me considero como tal. Simplemente me gusta transmitir verdades en forma de canción. Todo depende del cristal con el que mires y, en mi caso, ese cristal por el que miro siempre en positivo, y así trato de mostrarlo al resto del mundo». En un mundo en el que lo artificioso prima sobre lo natural es de agradecer artistas que lucen -sin imposturas- como ella su autenticidad de una manera tan sencilla «soy la misma siempre, encima del escenario, debajo de él, delante de una cámara, en casa o en la calle. No concibo ser otra que no sea yo misma». Una persona como ella a lo largo de sus años ha vivido grandes historias de amor y algunas han sido reflejadas a modo de canción, cuando se le pregunta por un amor de verano nos responde con este texto con aromas de leyenda canaria: «se oye hablar de un canto de mujer. Nadie la ha podido ver. La leyenda habla de una voz sin piel. Desde el cielo llora y sin querer deja lágrimas caer. Cuando llueve todos dicen que es Deray. La voz de la tristeza es Deray. Nadie estuvo en el amanecer. De los tiempos pero creen que la luna allí se enamoró de él... ye, ye, ye, ye. Dice el viento que ella se acercó, tanto que su rostro ardió. Y por eso esconde su dolor Deray. La cara oculta de la luna es Deray. Amor letal, que canta para no llorar. Luna canta para él. Amanece y cuentan que en los días de calor el sol muere de pasión. El mar son lágrimas que hizo llover. La voz de la tristeza Deray».