Allegra Versace habla sobre su anorexia
La heredera Versace alarmó en 2004 con su extrema delgadez - AP

Allegra Versace habla sobre su anorexia

La hija de Donatella y sobrina de Gianni, heredera del emporio de lujo italiano, asegura que prefiere el anonimato

MADRID Actualizado:

En unos días en los que la anorexia en el mundo de la moda está de actualidad (tras la portada curvilínea de «Vogue Italia» y el manifiesto contra la enfermedad por parte de su directora; Franca Sozzani), la italiana más relacionada con ambos mundos, Allegra Versace, se ha decidido a hablar.

«Yo lo llamo mi período de ausencia, estaba perdida en mis pensamientos y no podía afrontar la realidad, estaba con los ojos cerrados a todo. Sobre todo, quería una cosa: ser nadie, no ser reconocida, no ser perseguida». Así describe Allegra, en una entrevista para el periódico italiano La Repubblica, sus últimos años, en los que la enfermedad se cebó con ella.

La hija de Donatella y sobrina del fallecido Gianni, de 24 años, heredera del 50 por ciento del emporio familiar, ha procurado mantenerse siempre en un segundo plano, huyendo de la prensa y de los titulares que despertaba su procupante delgadez desde que era prácticamente una niña.

«Fuera donde fuera, seguía siendo una Versace. No podía escapar de aquello y eso me hacía daño. Odiaba Los Ángeles», recuerda.

Ahora, Allegra parece haber superado sus peores momentos y se ha decidido a hablar sobre sí misma, sus aspiraciones y sobre el peso que le ha supuesto su apellido. «Definitivamente, prefiero el anonimato. Llevo un tiempo trabajando para un diseñador no italiano, le he ayudado a organizar desfiles, la publicidad y la parte creativa. Pero lo mejor de este trabajo ¡es que no soy nadie!», dice la joven. «Me pagan, claro, no lo suficiente para vivir sin preocupaciones, pero pienso que te puedes superar cualquier cosa si te sientes libre, si eres tú misma y no lo que los demás quieren que seas, si no ves un fotógrafo a cada esquina, si no te quemas a ti misma en cotilleros crueles que hacen tanto daño», añade.

Allegra también asegura que ella y su madre, Donatella, son completamente opuestas: «Estamos muy unidas, aunque es muy diferente a mí. Es impetuosa y determinada, y yo soy reflexiva y tranquila. Ella utiliza la fama en servicio del trabajo; yo, odio esa fama».