Eugenio Jofra
Eugenio Jofra - EFE

Alcohol, drogas y mujeres: la trágica vida detrás del humorista más famoso de España

Eugenio actuaba siempre vestido de negro, impasible, sin apenas gesticular, sentado en un taburete y con un vaso de whisky y un cigarrillo en la mano. Con un «¿saben aquel que...?» rompía el hielo y desvelaba su origen y acento catalán

MadridActualizado:

Eugenio Jofra, humorista conocido artísticamente por Eugenio, falleció en Barcelona, su ciudad natal, el 11 de marzo de 2001, a los 59 años de edad. Eugenio ingresó cadáver en el Hospital Clínico de Barcelona en donde se le practicó la autopsia para determinar las causas de su muerte, fallecimiento causado, según un portavoz familiar, por un fallo cardiaco.

Eugenio grabó un disco titulado «Érase otra vez...» que incluía 54 chistes, cinco años después de estar apartado del mundo del espectáculo, «por voluntad propia», según comentó el humorista. Eugenio llevaba cerca de treinta años de profesión y actuaba siempre vestido de negro, impasible, sin apenas gesticular, sentado en un taburete y con un vaso de whisky y un cigarrillo en la mano. Su gran estatura y sus gafas ahumadas llenaban los escenarios en los que actuaba en solitario con un «¿saben aquel que...?» que rompía el hielo y desvelaba inmediatamente su origen y acento catalán. Eugenio había comentado que no le gustaba la palabra «chiste» para su trabajo «porque lo que hago ante el público es narrar historias o cuentos». También solía decir cuando se le preguntaba cómo podía permanecer impasible contando chistes, que sólo se reía «cuando cobraba después de una actuación».

Eugenio comenzó sus pasos artísticos a principios de 1970 formando dúo con Conchita Alcaide, su primera esposa, fallecida diez años antes y con quien tuvo dos hijos. Años después de enviudar, Eugenio tuvo otro hijo, fruto de otra relación, se casó por segunda vez y pocos días antes de su fallecimiento se había convertido en abuelo por primera vez.

Ahora se publica un libro y un documental en el que se destripa el mito y explica el drama de excesos y tristeza que se escondían tras una vida de humor subido a los escenarios. Una biografía que incluye testimonios de familiares y amigos y en la que relata la polémica y triste vida del humorista, entre los que se incluyen un padre severo y machista que siempre fue muy duro con su hijo: «No harás nada en esta vida», le decía. Años después, su afición a la bebida, a las mujeres y amistades poco recomendables le alejaron de su familia y amigos íntimos. A pesar de que desde joven siempre había renegado de las drogas, termino cayendo en las garras de la cocaína.

En el documental muchos de sus amigos aseguran que la muerte de Conchita fue la chispa que encendió la mecha hacia el precipicio. La noche, las fiestas y la juerga se apoderaron de él a partir de ese trágico 11 de mayo de 1980, momento en el que «la cosa más maravillosa del mundo» como la solía definir, moría víctima de un cáncer de mama.