Aida Folch se encuentra inmersa en el rodaje de la serie «madres»
Aida Folch se encuentra inmersa en el rodaje de la serie «madres» - ABC

Aida Folch: «Vivo de mi físico, pero no me obsesiono»

En el día Internacional de los Océanos, la actriz estará hoy recogiendo plásticos en una playa valenciana

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«Hay que preservar el mar a toda costa. Por su bien y por el nuestro. Este planeta es nuestro», declaraba la actriz Aida Folch (32) a ABC, justo antes de lanzarse hoy a limpiar plásticos de la costa valenciana, en el día Internacional de los Océanos. La actriz es uno de los 500 voluntarios que han acudido a la llamada de «Water Lovers» de Biotherm para limpiar de basura 10 playas españolas, ante el escalofriante dato del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que pronostica que en 2050 el mar contendrá más plástico que peces.

Hoy veremos en distintos puntos de nuestra costa a Nadia de Santiago, Marina Salas, Bárbara Goenaga, Jan Cornet y a Nico Romero junto con Aida Folch, que se han unido a este programa de limpieza y concienciación para que no acabemos como en Indonesia, donde los caballitos de mar conviven con nuestros bastoncillos para los oídos. «El mar es una de las cosas que más me fascina del mundo. Hay más vida en el mar que en el resto de nuestro mundo y sin embargo lo desconocemos. Confieso que soy adicta a los documentales marinos, me parece una belleza todo lo que ocurre ahí dentro», cuenta la protagonista de «El artista y la modelo», del director Fernando Trueba. Su respeto por la tierra lo aplica a todo en su vida: en su alimentación («la naturaleza nos brinda todo lo que necesitamos y siempre como sano y de temporada»), en la cosmética que utiliza («me gusta la vegetal») y en la ropa que viste («me inclino por las prendas de fibras naturales»).

Quienes la conocen la definen como una mujer consecuente, culta, hedonista y sin un ápice de diva. De hecho, no es fácil verla en una gala o desfilando por la alfombra roja. «Mi tiempo libre lo dedico a descansar, a ver a mis amigos, hacer cerámica, ir al cine, leer, viajar...». Le da importancia a su físico «porque vivo de ello, entre otras cosas, pero no me obsesiono». «Me cuido como se cuida cualquier persona con otra profesión. Intento alimentarme sin usar muchos aditivos, priorizo las proteínas sobre los hidratos y tomo platos muy ricos, con una materia prima buena. Pero el vino tinto y el chocolate no me lo quita nadie», asegura.

Rutinas de belleza

Practica ejercicio (entrenamiento de alta intensidad, body combat y yoga), de vez en cuando se da un masaje y su rutina diaria consiste en limpiarse bien el rostro -tanto por la mañana como por la noche- y aplicarse contorno de ojos, serum y crema. «También utilizo mascarillas dos días a la semana, y no salgo a la calle, ni en invierno, sin el protector solar Waterlover de Biotherm». ¿Sus cosméticos fetiche? Cacao para los labios y aceites esenciales.

Y sus trucos de belleza confesables son aplicarse vaselina en las pestañas, darse baños de sal como limpiador energético, añadir unas gotitas de árbol de té en la crema corporal («para mantener los bichitos alejados»), y dormir con mascarilla en el pelo y crema en los pies. Su salón de belleza es «Le Petit Salón» de Madrid y cuando viaja busca las cabinas de Alqvimia. Su diseñadora fetiche es Silvia García Presas de «The Avant» y la prenda que le hace sentirse más segura es un traje de chaqueta: «Soy más de un estilo masculino que de vestiditos».