José Andrade y Dolores Aveiro animando en un partido de la selección portuguesa
José Andrade y Dolores Aveiro animando en un partido de la selección portuguesa - EFE

El «abuelo» bonachón de Cristiano Ronaldo

José Andrade cumple una década de convivencia con Dolores Aveiro, madre del delantero del Real Madrid

Corresponsal en LisboaActualizado:

¿Quién es ese tipo con pinta de buenazo que aparece en numerosas fotografías junto a Cristiano Ronaldo (31 años)? Se trata de José Andrade, el hombre que ha puesto paz en la antaño complicada vida sentimental de Dolores Aveiro (61), madre del astro portugués. Tranquilo y afable, en la última década se ha convertido en un verdadero baluarte para el clan, especialmente desde que Dolores y compañía se trasladaron desde la isla de Madeira, cuna de CR7 y sus ancestros, a la lujosa urbanización de La Finca, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), seis años atrás.

Su papel resulta fundamental en la vida de la megaestrella, pues se encarga de educar y acompañar a su hijo (el pequeño Cristianinho, de 7 años), mientras él se concentra en jugar al fútbol al más alto nivel. Y ahí está don José, de forma permanente; tanto es así, que se ha acostumbrado a mostrarse como el abuelo que el niño necesita. Las mascotas de la familia -perros y gatos- terminan por dibujar el panorama casero armonioso e imprescindible para que CR7 se dedique no sólo al Real Madrid y a la selección portuguesa, sino a su faceta de hombre de negocios.José Andrade es un exmilitar portugués que entró en la vida de Dolores un año después de la muerte de Dinis Aveiro, el padre de Cristiano, en 2005. La convivencia con su marido había resultado muy complicada durante sus 18 años de relación. Al espectacular delantero no le gusta airear los problemas internos de su familia, pero la madre no pudo evitar desahogarse en su autobiografía, «Madre coraje».

Viejos malos tiempos

Dinis era era alcohólico y Dolores reconoció que incluso la maltrataba. Todo el vecindario lo sabía en los barrios de Sao Gonçalo y de Santo António, las zonas de Funchal entre las que oscilaba la existencia cotidiana de los Aveiro, como ABC pudo comprobar in situ hace unas semanas. La muerte de su marido, pese a los problemas, dejó a Dolores devastada y la aparición de José Andrade le proporcionó la esperanza que tanto necesitaba. Desde entonces, su confianza en él es casi ciega.

Este hombre hace gala de un sosiego y una sencillez que han conquistado a todos los miembros de la familia, incluidos los tres hermanos de CR7: la cantante Kátia, Elma y Hugo, quien también cayó en las garras del alcohol y que a día de hoy prefiere pasar la mayor parte de su tiempo en Funchal, capital de Madeira. En conjunto, seis son los nietos que proporcionan la alegría a la abuela Dolores, pero su novio, José, no puede ocultar su debilidad absoluta por Cristianinho, con el que habitualmente juega en su domicilio madrileño. A la madre del delantero, cada vez más activa en las redes sociales a sus 61 años, le encanta mostrar orgullosa al hombre que ha logrado atemperar sus penas.

Hace no tanto, las aguas entre Dolores Aveiro y su hijo Cristiano bajaban revueltas coincidiendo con el romance de este con Irina Shayk. Dolores no aprobaba la relación, dado que la modelo rusa le parecía distante y fría. Incluso llegó a abandonar la casa familiar de La Finca. Todos estos avatares retratan que la figura de un padre constituye una verdadera obsesión para CR7 y tal vez una de las causas que explican su apuesta por una paternidad en solitario. Apenas existen datos sobre la identidad de la madre de Cristianinho y las circunstancias en las que el pequeño vino al mundo.

Andrade no ha ocupado en absoluto el lugar de Dinis Aveiro, pero el goleador está contento de que el «abuelo» José haya devuelto la sonrisa a su madre.