Aaron Carter
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Aaron Carter confiesa que padece un trastorno bipolar y esquizofrenia

El hermano del integrante de los Backstreet Boys se sincera en una entrevista en un programa de televisión sobre su delicado estado de salud

ABC
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Aaron Carter (31 años) está atravesando un momento muy difícil. El hermano pequeño de Nick Carter, integrante del grupo Backstreet Boys, acaba de sincerarse en el programa de televisión «The Doctors» sobre su delicado estado de salud.

Si no tuviese suficiente con su adicción al alcohol y los medicamentos, el joven Carter acaba de ser diagnosticado de esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión maníaca y ansiedad. «Esta es mi realidad. No tengo nada que esconder», reconoce en la entrevista que se emitirá -a partir de este jueves- en dos partes y que incluirá declaraciones de su familia. Carter mostró una bolsa repleta con los medicamentos que tiene que consumir a diario.

Aaron Carter, durante su intervención en el espacio televisivo
Aaron Carter, durante su intervención en el espacio televisivo

Carter no ha tenido una vida precisamente alejada de los escándalos. Fue detenido en 2014, junto con su novia, Madison Parker, por posesión de drogas y conducir bajo la influencia del alcohol y estupefacientes en Georgia. Hace tan solo un mes quiso vender a un perro de un refugio a través de las redes sociales; la Policía tuvo que acudir a su casa recientemente por miedo a que se suicidase y, en los últimos meses, su última novia, la artista rusa Lina Valentina, solicitó una orden de alejamiento.

Su familia tampoco se queda atrás. Su hermana Leslie murió en 2012 de una sobredosis de medicamentos que estaba tomando para tratar la depresión que sufría. Su propia madre confesó que padecía un largo historial de enfermedades mentales.

El más famoso de los Carter, Nick, también ha tenido sus escándalos. En 2017, la cantante estadounidense Melissa Schuman, exintegrante del grupo Dream, le acusó de violación. En 2014, el intérprete fue detenido en Key West, Florida, por agredir a los trabajadores de un bar que se negaron a servirle más alcohol porque estaba muy ebrio. Llegó con un amigo al lugar de los hechos «fuertemente intoxicado», por lo que un camarero se negó a servirle más. «Se pusieron nerviosos y agresivos» y les pidieron insistentemente que se marcharan. Cuando el personal de seguridad les obligó a irse, Carter agarró a otro camarero del cuello. El proceso se cerró condenando al artista a permanecer bajo supervisión judicial durante seis meses y a pagar todas las costas del proceso.