afp

Las lecciones de Anna Wintour llegan al Museo del Traje

La editora de «Vogue» da una conferencia a alumnos de periodismo y diseñadores españoles

Actualizado:

La mujer más poderosa de la industria de la moda pisó ayer España. De la mano del interiorista Michael S. Smith -la pareja del embajador de Estados Unidos en España, James Costos-, Anna Wintour acudió al Museo del Traje CIPE de Madrid, donde impartió una conferencia de cuarenta y cinco minutos a estudiantes de Diseño y Periodismo de moda. Junto a estos alumnos aventajados se encontraban los miembros de la Asociación de Creadores de Moda de España (ACME). El encuentro tuvo lugar en el Museo del Traje porque Wintour quería conocerlo desde que Hubert Givenchy dijera que era « el mejor museo de la moda del mundo».

Antes de la conferencia, la directora de la edición estadounidense de la revista «Vogue» compartió un café con diseñadores españoles, a cada uno de los cuales les regaló un libro dedicado. Entre ellos se encontraban Sybilla, David Delfín, Modesto Lomba, y Álvaro Castejón y Arnaud Millard, los dos creativos de la firma Alvarno.

En la sala de conferencias se extendió un silencio sepulcral durante los instantes previos a la llegada de Wintour. A los asistentes se les recordó que estaba prohibido tomar fotografías del acto. A más de uno le debió venir a la mente la película «El diario viste de Prada», una película que se basó en el personaje de esta afamada editora de moda. Ataviada con sus inconfundibles y misteriosas gafas de sol negras y un vestido estampado con motivos geométricos en rojo y dorado, Wintour aseguró que «no hay que seguir las tendencias porque hoy no existen. Solo cabe ser distinto». Por eso contó que los diseñadores que no tienen una personalidad acusada y reconocida no tienen futuro. Wintour, que es consciente de que el mundo de la moda está intrínsecamente relacionado con las redes sociales y las nuevas tecnologías, aconsejó a los estudiantes que la escuchaban que estuvieran al tanto de las últimas tecnologías y que trabajasen para otros, porque «aprender el oficio lleva mínimo diez años». Además, aseguró que es un buen momento para dedicarse al mundo de la moda ya que «con internet es más fácil hacerse famoso. Pero la Red tiene una doble cara: es más difícil mantenerse».

El auditorio le preguntó varias veces qué debía tener un diseñador para triunfar. Wintour se limitó a dar tres nombres que para ella son fundamentales en el mundo de la moda: Galliano, Alexander Wang y Ralph Lauren. «Me consta que vende mucho en España -dijo de este último-. Nunca ha intentado ser el más famoso. Todos sabemos de qué va su diseño y esa es su baza. Cuanto te empeñas en ser el más famoso una temporada, puede que la siguiente seas el que menos atención recibe», comentó.

Fueron muchas la lecciones que Wintour dio ayer en el Museo del Traje; también realizó una comparativa entre las creaciones en EE.UU. y en Europa. Aseguró que aquí «hay mucha creatividad», pero que allí se mira más «la vertiente empresarial. A la mujer que se viste todos los días».

Wintour sabe medir muy bien los tiempos y las distancias. «Soy decidida, muy decidida. Incluso cuando no sé realmente lo que estoy pensando, decido», contó a la audiencia dejando entrever un poco de su personaje.

Desde la Embajada de EE.UU. no han querido dar más detalles de la visita de Wintour a España. Tampoco cuánto tiempo se quedará, pero se prevé que su viaje dure cuarenta y ocho horas, en las que es posible que visite Arteixo para reunirse con Pablo Isla, presidente del grupo Inditex, para conocer el origen de Zara. Después acudirá a su cita anual con la Semana de la moda de París.