Fleiss en una imagen de 2003, tomada en Melbourne (Australia)
Fleiss en una imagen de 2003, tomada en Melbourne (Australia) - reuters

La «madame de Hollywood» sacará a subasta su agenda de clientes

El llamado «Libro negro» de Heidi Fleiss partirá con un precio de 100.000 dólares. Actores, deportistas y empresarios aparecen en él

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Hubo un tiempo en que esta mujer juzgada y condenada por proxenetismo, así como por blanqueo de dinero y posesión de estupefacientes además de otros delitos, mereció formar parte de la galería de «retratos ilustres» que Annie Leibovitz realizaba cada mes para la revista «Vanity Fair». En 1993, Heidi Fleiss, una niña bien californiana a quien le cuadraba a la perfección aquello de «una mente para los negocios y un cuerpo para el pecado» (tal y como dijo Melanie Griffith en la película «Armas de mujer»), apareció en las páginas centrales de la publicación bajándose de un coche deportivo, con las piernas estratégicamente abiertas y la mirada oculta tras unas gafas de sol, al tiempo que se trazaba su perfil humano como una de las figuras más poderosas de Hollywood.

«Madame», «alcahueta», «cortesana» de alto copete... a Heidi Fleiss se la veneraba y se la temía no sólo por haber amasado una inmensa fortuna a través de su próspera red de prostitución (se dice que llegó a fijar tarifas de hasta 10.000 dólares la hora), sino por el llamado «Libro Negro»: una agenda en la que figuraba su amplia lista de clientes, todos ellos ricos y poderosos. Cuando fue detenida y juzgada por primera vez en 1993 por proxenetismo, muchos se echaron a temblar. Para protegerse, amenazó con hacer pública dicha agenda, en la que figuraban actores, deportistas, empresarios y políticos. Al final, y tras un mediático juicio donde lució una imagen pretendidamente recatada, tan sólo trascendió el nombre del inefable Charlie Sheen entre quienes habían contratado los servicios de las prostitutas de Fleiss.

Ahora, 22 años después de que estallara el escándalo, el famoso «Libro Negro» vuelve a atemorizar a quienes aparecen en él. En breve será subastado a través de eBay, con un precio de salida de 100.000 dólares (cerca de 89.000 euros). Se trata de una agenda de tapas rojas, de 28 páginas y con la palabra «Memorabilia» en su tapa, según informa «TMZ».

Señora Alex

Heidi Fleiss era la hija de un conocido pediatra de Los Ángeles, que murió en 2014 a la edad de 80 a causa de un accidente de bicicleta. Según investigaciones policiales, en 1987, cuando tenía 22 años, comenzó a tejer una red de prostitución utilizando las conexiones de su familia y con la ayuda de su novio, el director de cine Ivan Nagy. Bajo el nombre de Señora Alex, elaboró una nutrida lista de clientes vip. En 1993 fue detenida, juzgada y condenada a 21 meses de prisión. Por aquel entonces, se convirtió en una estrella mediática: era una mujer de porte elegante, cultivada, lista y con fama de discreta. En 1995, Nick Broomfield realizó un documental sobre sus turbios negocios titulado «Heidi Fleiss: la madame de Hollywood». Y en 2004, su historia fue llevada a la televisión a través de la película «Llámame: auge y caída de Heidi Fleiss».

Verdaderamente, la caída de Fleiss fue sonada. Sin clientes y sin dinero, la proxeneta se convirtió en una caricatura de sí misma: su antiguo carisma se diluyó en una imagen de Barbie excesivamente operada y desesperada por recuperar su estatus de «intocable». Tras pasar por algunas televisiones, en 2005 anunció su regreso al negocio carnal con un proyecto de casa de citas para mujeres en el estado de Nevada, donde la prostitución es legal. Justificó su nueva inversión argumentando que «las mujeres son cada vez más independientes, ganan más dinero y les cuesta mucho conectar, hasta el punto de que ligar les resulta más difícil que adelgazar». En aquella ocasión habló de tarifas mucho más discretas de las que manejaba en sus tiempos de gloria (apenas 250 dólares). La discreta industria sexual de Nevada hizo todo lo posible para echar abajo el proyecto: los 26 prostíbulos operativos no querían llamar la atención sobre sus actividades.

Ahora, Hedi Fleiss, la perversa niña rica, vuelve a atemorizar a quienes a finales de la década de los 80 y comienzos de los 90 confiaron en ella su vida sexual. Su último desencuentro con la Justicia fue el pasado año, cuando fue acusado de posesión de marihuana después que las autoridades en Nevada encontraron cerca de 400 plantas de esta hierba en su propiedad.