Amal y su cliente, el condenado Mohamed Fahmy
Amal y su cliente, el condenado Mohamed Fahmy - efe

El polémico caso de Amal Clooney en Egipto

Ha sufrido un revés en la defensa de Mohamed Fahmy, uno de los tres periodistas condenados a tres años de cárcel por la justicia egipcia

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Amal Clooney, antes conocida como Amal Alamuddin, es más que una cara bonita. La abogada, especializada en leyes internacionales, criminales, derechos humanos y extradición, ya ha estado involucrada en casos de alto perfil al representar al estado de Camboya, a Yulia Tymoshenko, al fundador de Wikileaks, Julian Assange, y defender la posicición de Armenia sobre el genocidio armenio.

En uno de los últimos casos de relevancia internacional ha sufrido un revés. La abogada, esposa de George Clooney, empezó en 2014 a defender a Mohamed Fahmy, periodista canadiense de la cadena qatarí Al Yazira, acusado junto a otros compañeros profesionales por la justicia egipcia de trabajar sin licencia y por emitir material perjudicial para Egipto.

Este sábado tribunal egipcio condenó al canadiense Mohamed Fahmy, el australiano Peter Greste y el local Baher Mohamed a pasar tres años de prisión por los citados delitos. En 2014, los dos primeros habían sido condenados siete años de prisión por su «complicidad con una organización terrorista», en referencia a la ilegalizada Hermanos Musulmanes. Clooney se ha mostrado en contra de la sentencia.

«Es el caso más importante sobre un canadiense encarcelado por cargos falsos en el extranjero. Se establece un precedente peligroso. Es un periodista que va a la cárcel sin motivo alguno», valoraba este domingo la abogada Cloonet en declaraciones a la cadena de televisión pública canadiense, CBC.

Clonney agregó en sus declaraciones que su defendido, Fahmy, fue «abiertamente crítico» con la organización a la que tratan de relacionarle, los Hermanos Musulmanes, mientras trabajó para Al Yazira. Por esta razón ha considerado que Fahmy corre más peligro al ingresar a prisión, donde pasan años de cárcel muchos mimebros reales de la formación. «Su seguridad física podría estar en peligro en la cárcel», ha dicho.

Clooney ha pedido a las autoridades egipcias que perdonen o deporten a Fahmy a Canadá, según ha solicitado el propio gobierno canadiense.

No es la única voz encontra del veredicto. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha expresado este domingo su disconformidad con la condena a pena de cárcel.

Ban Ki Moon, mediante un comunicado, señaló que había pedido que el caso fuese resuelto rápido, pero protegiendo «la libertad de expresión y asociación y respetando las garantías del debido proceso». Asimismo, recalcó la importancia del pluralismo y el respeto a las libertades fundamentales para garantizar la prosperidad a largo plazo y la estabilidad en el país árabe.

Desde la cadena qatarí también han expresado sus molestias, ya que consideran que el caso estuvo lleno de cargas políticas y ninguna prueba. El juez, en su sentencia, señaló que los tres reporteros (uno de ellos está deportado) de «falsificar información» y «emitir propaganda sin licencia».

«El veredicto desafía toda lógica y sentido común», ha declarado el director en funciones de la cadena Al Yazira, Mostefa Suag. «Nuestros colegas Baher Mohamed y Mohamed Fahmy deberán regresar a prisión y Peter Greste ha sido sentenciado 'in absentia'. El caso entero ha sido politizado y no ha sido ni libre ni justo», ha añadido.

Estados Unidos también ha pedido la revisión de la condena, y ha manifestado su «profunda preocupación y decepción» por lo ocurrido.

«La libertad de la prensa para investigar, informar y comentar -incluso cuando su perspectiva es impopular o discutible- es fundamental para cualquier sociedad libre y esencial para el desarrollo democrático», manifestó el portavoz del Departamento de Estado de EEUU, John Kirby.

Egipto ha calificado estas opiniones de «injerencias inceptables», mientras que el australiano Peter Greste apeló este domingo al perdón del presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi.