Manolo de Vega
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El humorista Manolo de Vega, en la calle por no poder pagar el alquiler de su piso

El popular cómico debe siete meses de alquiler. Tiene que acudir a diálisis cuatro días a la semana, en sesiones de cuatro horas y media cada vez. Además, sufre de diabetes y tuvieron que amputarle ambas piernas

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Juani y Manolo de Vega están pasando momentos muy difíciles. Aparte de la difícil realidad médica del popular humorista y cantante de los años 60 está su caótica situación económica que les ha llevado a deber siete meses de alquiler y tener un apercibimiento de desalojo de la vivienda en la que residen desde hace once años. Ambos creen que una nueva ayuda de sus compañeros de profesión o un programa de televisión podrían solucionar su problema inmediato. Si la ayuda no llega antes de finalizar el mes estarán en la calle lo que les llevaría a una situación insostenible.

Ellos están convencidos de que antes o después, si consiguen que el juzgado deje de quitarles mensualmente una cantidad de su pensión, podrían salir adelante. El juzgado les retiene dinero por unos atrasos en manutenciones de un hijo del humorista, que ya es mayor de edad. Están viviendo al día y tienen problemas para comer. Eso sí, sueñan con solucionar el problema. Hablamos.

—El problema es que cobramos solo quinientos euros al mes.

—Teníais un problema con Luisa la ex mujer de Manolo que os exigía atrasos de pagos a su hijo que tiene una incapacidad que ha ido superando con el tiempo, ¿me equivoco?

—No, sigue todo igual.

—¿Cúanto dinero os deja el juzgado para vivir?

—Nos dejan quinientos setenta y cuatro euros para vivir. De ese dinero tenemos que pagar trescientos cincuenta euros de casa, luz y la medicación. Calcula lo que nos queda para comer.

Manolo de Vega tiene problemas también con el catéter que le impusieron, que funciona más lento de lo que sería deseable. Puede soportarlo porque es un hombre muy fuerte. Los médicos prefieren no plantearse el cambiarlo mientras que no sea imprescindible, al ser su estado de salud muy delicado y estar conectado al corazón. Un problema que se suma a las dificultades por la amputación de sus dos piernas a causa de la diabetes en el año 2008.

Y por si fuera poco, ahora tiene que someterse a un día más de diálisis. Ha pasado de tres a cuatro a la semana, en sesiones de cuatro horas y media cada una. Naturalmente después de cada sesión queda agotado. Afortunadamente para él tiene una gran fuerza de voluntad lo que le hace seguir luchando con ilusión. Lo único que pide es trabajo porque aunque tenga que salir al escenario en silla de ruedas su vis cómica y sus dotes como cantante siguen como en sus mejores momentos.

—¿Tenéis algún sitio donde ir cuando os obliguen a dejar la casa?

—No, no tenemos ningún sitio. Afortunadamente el dueño es muy buena persona y nos ha ayudado todo lo que ha podido. No nos echan judicialmente, cosa que podría hacer, nos han pedido que dejemos libre el piso al final de mes. El problemas que tenemos para cambiar es que tenemos unos vecinos que nos ayudan mucho y eso hay que valorarlo. El dueño nos bajó el alquiler de cuatrocientos cincuenta a trescientos cincuenta, pero ni aún así podemos pagarlos.

Me cuenta Juani que ella tiene la columna destrozada de tener que soportar el peso de Manolo cuando tiene que moverle.

—Yo no puedo trabajar,necesito estar las veinticuatro horas pendiente de él. La única ayuda que nos han ofrecido es una persona un día a la semana para sacarle a pasear en la silla de ruedas. Lo único que pido es una ayuda de alguna forma para pagar lo que debemos, que no es mucho, y a partir de ese momento con el dinero que percibimos pagar el piso y con el resto ya veremos como nos apañamos. Hasta ahora vamos tirando con la ayuda de mi familia, pero todo tiene un límite.

—¿Cuanto dinero os corresponde de pensión?

—Mil ciento setenta y cuatro euros. Con eso podríamos vivir perfectamente. Al parecer, Manolo ha dado dinero siempre a su hijo pero nunca pidió que le firmara ningún papel como que lo había recibido y ahora su ex mujer, de la que lleva cerca de cuarenta años separado le reclama atrasos de manutenciones correspondiente a hace más de quince años

—¿Por qué no pedís consejo a un abogado sobre el dinero que os están reteniendo?

—Porque no podemos pagarlo. Pedimos uno de justicia gratuíta, pero nos lo han denegado cuando hace años lo tuvimos. Hay un abogado de Madrid que nos ha ofrecido su colaboración pero todavía no sabemos nada. Cuando empezaron a reclamarle el dinero Manolo ya no podía trabajar. Trató de operarse y salvar sus piernas pero los resultados no fueron los esperados.

—Manolo, tienes diez hijos, ¿ninguno de ellos puede ayudarte en una situación tan difícil como la que estás viviendo?

—No,algunos están incluso peor que yo.

Su hijo pequeño, Juan Manuel ha escrito un libro y ha dirigido tres cortometrajes, pero todavía no gana dinero con su profesión,en la que es muy difícil abrirse camino. Y él, al parecer, no quiere ayudas familiares.

—¿Necesita tu hijo esos seiscientos euros que te retiran mensualmente de tu pensión para dárselos a tu ex mujer?

—No, no lo ha necesitado en ningún momento porque ha recibido dinero institucional desde que nació.Tiene todos sus gastos pagados, ¿por qué tengo que pagar yo?

—Tengo entendido que has tenido un nuevo juicio recientemente con tu ex mujer, también por tema de dinero,¿cómo han quedado las cosas?

—Bien, porque lo he ganado pretendía que le pagara quinientos euros más al mes. Afortunadamente lo he ganado. Pretendía quedarse con todo el dinero de mi pensión.