La familia real sueca junto con los Hellqvist
La familia real sueca junto con los Hellqvist - abc

Así son los Hellqvist; gente sencilla, gente de pueblo

Es la primera plebeya nacida en Suecia que se casa con un príncipe con tratamiento de Alteza Real

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Hoy casarán a su hija Sofía en la Capilla Real del Palacio de Estocolmo con el príncipe Carlos Felipe, el único varón de los Reyes Carlos XVI Gustavo y Silvia de Suecia. Al enlace asistirán miembros de la realeza europea: Margarita de Dinamarca, sus dos hijos, los príncipes Federico y Joaquín, y sus respectivas esposas; la Familia Real de Noruega al completo, salvo el Rey Harald; los condes de Wessex... Pero en el árbol genealógico de los Hellqvist no hay ni una sola gota de sangre azul. Son gentes del pueblo, campesinos, personas sencillas que han trabajado duro para dar lo mejor a los suyos.

Erik Hellqvist, padre de Sofía, acaba de cumplir 66 años y ha sido mediador de empleo. Nacido en Dinamarca (su abuelo era natural de Malmö, a orillas del estrecho del Sund que une Suecia con su vecino del sur), viene de la típica familia sueca asentada en la provincia de Östergötland, en el centro-sur del país y cuya capital es la industriosa ciudad de Norrköping. En esta zona predominan descendientes de agricultores, soldados y obreros. Aquí nadie tuvo un título nobiliario o una relación con la realeza.

Los ancestros paternos de Sofía, sin embargo, estuvieron más vinculados al comercio y la administración: su bisabuelo trabajaba como viajante y su tatarabuelo, Anders Fredrik Hellqvist, fue aduanero. En la Suecia del siglo XIX y primera mitad del XX, un aduanero era un empleado público con diversas funciones administrativas y situado en un estrato social medio-bajo. Se puede decir que los Hellqvist se han esforzado mucho para escalar, durante generaciones, en el escalafón social.

En el «valle del río»

Marie Hellqvist, la madre de Sofía, tiene 57 años y es asistente de márketing en Rullpack, una fábrica de bolsas de poliéster y embalaje de plástico. Sus raíces se encuentran en la pequeña localidad de Älvdalen (en español significa el «valle del río»), un pueblo de 2.000 habitantes situado en la montañosa provincia de Dalarna, en el centro-oeste del país y fronteriza con Noruega. Pese a que Sofía nació en una pedanía de Estocolmo, en 1984, se crió en Älvdalen junto a sus hermanas Lina y Sara. En 1991 la familia se había trasladado a una casa de su propiedad en la aldea de Lilla Kåtilla, junto a Älvdalen, que sólo cuenta un centenar de vecinos. Ese es el lugar donde se refugia y que en ocasiones ha compartido con el príncipe Carlos Felipe.

Una de las curiosidades de Älvdalen es que hasta principios del siglo XX sus habitantes hacían uso del runo, la primitiva escritura de jeroglíficos germánica y escandinava que empleaban los vikingos. Casi la totalidad de la familia materna de Sofía son o fueron campesinos, aunque también hubo muchos soldados entre sus antepasados (hasta 171, según se ha contabilizad en los libros de registro) y un pastor evangelista. Es la típica familia de la zona que no difiere en nada a los clanes de Älvdalen de los siglos XVII al XIX.

La hermana mayor de Sofía, Lina, tiene 32 años y vive con su pareja Jonas Frejd. Trabaja en la ONG «Project Playground», que fundó Sofía en 2010 y cuyo fin es ayudar a los niños del tercer mundo y que fundó su hermana. Sara, la pequeña, tiene 26 años, es criminóloga y mantiene una relación con un joven llamado Oskar Bergman.

Calumnias

Del pasado de Sofía Kristina Hellqvist se han dicho muchas cosas en los medios del sur de Europa. Ávidos de crear titulares escandalosos, han inventado historias de todo tipo. Mentiras que superan los límites de la injuria y calumnia. La futura princesa y Duquesa de Värmald no ha sido «stripper», ni actriz porno, ni ha trabajado en un burdel. Lo que sí es cierto es que será la primera plebeya, nacida en territorio sueco, que se casa con un príncipe de Suecia con tratamiento de Alteza Real. Carlos Felipe no perderá el título ni los derechos dinásticos por este matrimonio.