Yagalla, en 1999, con su novia más «económica», Faith
Yagalla, en 1999, con su novia más «económica», Faith - instagram/yagalla

Mark Yagalla, el estafador de Wall Street que le robó la novia a Hugh Hefner

Ganó más de 50 millones de dólares engañando a inversores. Fue condenado a cinco años de prisión. Ahora relata su historia en un libro, «Wal Street Joylife»

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Mark Yagalla, catalogado como el «mago» de Wall Street tras robar más de 50 millones de dólares estafando a inversores, ha publicado un libro «Wall Street Joyride» en el que narra los excesos de su vida, incluyendo, cómo «robó» la novia a su ídolo Hugh Hefner, Sandy Bentley.

Yagalla, que ahora vivie en Tailandia y tiene 37, comenzó sus trampas muy joven, a los 18 años, tras ver una película de Michael Douglas. Empezó a invertir capital de sus amigos y vecinos en fondos de inversiones y, tras conseguir dinero, él y sus socios creaban empresas públicas fantasmas, conseguía que se hicieran negocios a través de sociedades «offshore» y él hacía aparentar que no controlaba más del cinco por ciento de la propiedad. «Mis compañeros y yo controlábamos todas las acciones, así cuando yo veía que alguien quería invertir 10.000 dólares en la empresa, lo único que pensaba era que con ese dinero me conseguiría una prostituta esa noche», ha relatado el ex estafador en una entrevista.

«Cuando podía haber establecido mi vida, yo estaba gastándome todo tan rápido como podía», narra en su libro. Cuando empezó a obtener más dinero, su círculo pasó de estar compuestos por prostitutas de alto estándar, a moverse como invitado a fiestas Playboy. En una de esas reuniones, le presentaron a Sandy Bentley y otras conejitas a las que mimaba con regalos costosos. Él se encaprichó con Sandy, y pensaba que ella sería la mujer de su vida. Por esta razón no dudó el «robarle» la conejita a su ídolo Hefner, a base de dinero.

Mientras Hefner le pagaba a Bentley 1.000 dólares mensuales por ser su «novia» oficial en la mansión, Yagalla subió la apuesta, y le aportaba entre 50.000 y 100.000 dólares al mes. «También ella tenía su tarjeta American Express platino sin límite de crédito. De media ella, se gastaba otros 100.000 mensuales con la 'Amex'. Entre Sandy, el avión y los casinos yo tenía solo un mínimo de un millón de dólares al mes», ha relatado Yagalla. Aunque le había robado la novia el jefe de Playboy, Yagalla seguía admirándolo. «Él tenía la vida que yo quería vivir»

Yagalla decía estar enamorado, pero sus amigos le advertían que la «conejita» solo estaba con él por su dinero. En 2000, Yagalla fue detenido por los federales, cuando fue pillado drenando los capitales de su fondo Ashbury Capital Partner para comprarse bienes lujosos, como un coche Bentley, un helicóptero, pieles y casas. «Sus delitos dejaron a los inversores, muchos de ellos de avanzadas edades, aniquilados», decía el informe de esa detención.

Tras el arresto, Yagalla no supo más de su novia Sandy, con la que tenía 14 meses de relación. Dos años después, la chica recibió una orden federal para que devolviera las joyas y regalos, pero el nuevo novio de Sandy, el modelo Michael Tardio, y un cómplice saquearon su casa y se llevaron más de un millón de dólares en joyas regaladas por Yagalla. En 2002, los cuerpos de Tardio y su cómplice fueron hallados llenos de balas y dentro de un Mercedes Benz en llamas. No se recuperaron las joyas.

Yagalla vive en Tailandia y ha admitido sus errores tras pasar cinco años en prisión. «Hay arrepentimiento todo el tiempo. Pero también miro hacia atrás y yo solo era un niño. Las personas le estaban dando millones y millones de dólares a un niño», ha dicho Yagalla a «Page Six». En su libro, también se disculpa con sus víctimas. «A mis innumerables víctimas. Las palabras no pueden expresar mi dolor», ha escrito. Ahora escribe artículos financieros sobre acciones, y quiere aconsejar a los inversores.