Una de las veladas gastronómicas caseras a través de «Gnammo.com»
Una de las veladas gastronómicas caseras a través de «Gnammo.com» - abc

El restaurante en casa

Crece en Italia el fenómeno de dar de cenar a desconocidos en el propio domicilio, a la manera de los «paladares» cubanos. El precio medio, 25 euros

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La moda del restaurante en casa empieza a ser un boom en Italia. La pasión por la cocina y la necesidad de redondear el salario, de una forma amena y divertida, extiende cada día más el fenómeno de abrir las puertas de casa para cenar con perfectos desconocidos, que se encuentran en la mesa un cocinero no profesional. Basta un poco de talento en los fogones, el espacio suficiente para acoger a unos 8-12 comensales y mucha empatía para comunicar con personas diferentes en cada cena. Precisamente, en este mundo vencen los cocineros más capaces de crear una atmósfera mágica para el cliente. Los hay que, para involucrar más a los huéspedes, se hacen ayudar en la cocina, como se suele hacer con los amigos.

En general, los anfitriones son jóvenes, que ejercen durante el día una profesión y por la tarde se ponen el delantal. Es el caso del periodista Michele Ruschioni (38 años) y su mujer Daniela (40), quienes cuentan a ABC que organizan una media de «tres cenas a la semana, siempre al precio de 25 euros por persona y con aperitivos, un primero y segundo plato a elegir entre 5 o 6 opciones cada uno, postre y vino». Su especialidad es la cocina romana: « Vienen auténticos apasionados de la gastronomía, desde veintitantos años hasta los 80».

El contacto con el potencial cliente se hace a través de internet. La buena aceptación que tienen estos restaurantes en casa se refleja en el éxito de las webs que recogen esta actividad. El sitio de referencia es «Gnammo.com», donde basta escribir el nombre de una ciudad y aparecen los restaurantes, lo que ofrecen los anfitriones y los precios. También en al web figuran 1.055 cocineros y menús muy variados, desde cenas vegetarianas hasta étnicas, o las más comunes de carne y de pescado, cuyos precios oscilan entre 15 y 50 euros, aunque la media está en unos 25.

Y para el turista, estudiante o, simplemente, quien busca contener el gasto, también en este sector se encuentra el low cost: en el sitio web «PeopleCooks» el menú no supera los 6 euros con primero, segundo, fruta y agua.

Otra web de referencia en Roma es «ceneromane.it», donde elige en función del ambiente. Por ejemplo, la casa de Chiara, pintora, escultora y profesora de diseño, que en su presentación dice que «haber vivido durante 40 años con el gran maestro del cine Mario Monicelli, en Roma, en la bellísima casa del barrio Monti». Ofrece un menú de carne por 95 euros y uno de pescado por 120 euros.

Los críticos

Como en toda idea genial que funciona, no faltan las críticas. Los propietarios de restaurantes consideran que se trata de una práctica ilegal. Pero Michele Ruschioni nos dice que no tienen razón, porque « alguien privado que organiza una cena en su casa no debe pedir permiso». Seguramente, lo que no soportan los profesionales de la restauración es que sus competidores en las casas no paguen impuestos.

Este tipo de experiencia es cada día más buscada por turistas. Tratan de enriquecer su viaje con la posibilidad de conocer directamente las costumbres y recetas locales. ¿Será una moda pasajera o un fenómeno que echará raíces? Michele Euschioni nos cuenta que está sorprendido por su auge: «Crece de forma impresionante cada día. Lo veo por las visitas a mi sitio web: más de 100.000 en muy poco tiempo». El crecimiento seguirá mientras gente como Michele, apasionado por la cocina y sin ser profesional, hagan una rica comida casera, según la tradición local, y sean unos óptimos anfitriones.