La empresaria Felipa Jove
La empresaria Felipa Jove - Fundación maría josé jove

Felipa Jove: «El secreto del éxito está en la humildad»

Es hija de Manuel Jove, uno de los hombres más ricos de España, y dirige la fundación familiar

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A Felipa Jove (La Coruña, 1969) se la conoce más por sus acciones que por sus palabras. La hija de Manuel Jove, duodécima fortuna de España según la revista «Forbes» (unos 2.000 millones de euros), es una mujer discreta que ha encontrado en su trabajo la mejor manera de expresarse.

Su personalidad, su estilo de vida y su quehacer diario encajan a la perfección con las palabras que selecciona para describir el éxito de su padre, un empresario gallego hecho a sí mismo, que forjó un gran imperio de la nada. «El trabajo, la perseverancia y la humildad, junto a la importancia de la familia, son los principios que nos han inculcado en casa desde que éramos pequeños; se trata de ejes de vida universales y muy válidos hoy en día», cuenta en conversación con ABC.

Presidenta de la Fundación María José Jove y vicepresidenta de la corporación Inveravante, Felipa está casada y tiene una hija de 16 años. «Intento organizarme lo mejor posible para conciliar mi vida profesional y personal. Llevo una vida de lo más normal». Y así, pregunta a pregunta, Felipa continúa destilando sencillez y dibujando su vida como la de cualquier mujer que trabaja fuera de casa y hace lo imposible para estar más tiempo con los suyos.

Tras la venta del gigante de construcción Fadesa, la familia diversificó el área de negocio adentrándose en nuevos sectores. Las tierras gallegas parecen especialmente fértiles en cuanto al textil se refiere. Felipa se halla inmersa en el relanzamiento de la firma Caramelo, una de la empresas controladas por la corporación Inveravante. La compañía resurge de sus cenizas para emprender una nueva andadura. «Tras años de dificultades la empresa ha redescubierto su esencia y recuperado los tradicionales valores de la marca, como la calidad y la orientación al cliente».

Resurgir de Caramelo

Caramelo, que salió el año pasado del concurso de acreedores y facturó 13 millones, ha invertido 2,5 millones de euros en la nueva sede de Vío. Esta semana han abierto tienda en Madrid y San Sebastián. «Estas aperturas se unen a las Oviedo, León, La Coruña y Santander». A nivel internacional, inaugurarán en breve una tienda en Tánger, con la que continúan la expansión en Marruecos iniciada en 2012 tras la apertura de un local en Casablanca.

Felipa desvela su lado más íntimo y sentimental cuando comienza a hablar de su hermana María José, fallecida en 2002, a los 37 años. Su pérdida sacudió los cimientos familiares. Pronto, tradujeron la tragedia en un loable proyecto benéfico erigido en el polígono coruñés de A Grela. «Ha sido una desgracia familiar irreparable, pero de su fallecimiento con el transcurso del tiempo nuestra familia impulsó la Fundación María José Jove. En base al espíritu de mi hermana, impulsamos la acción social a favor de la infancia y de las personas con discapacidad, algo que nos consuela pues así damos continuidad a sus inquietudes en vida en la línea de ayudar a los demás».

Felipa se muestra especialmente orgullosa del programa Esfuerza, dedicado a personas con discapacidad física o psíquica a las que imparten clases de vela, piragüismo, natación o fitness. Hasta la fecha han participado más de 3.000 adultos y niños. «En materia de integración se ha avanzado mucho, pero aún queda camino por recorrer en materia de normalización, de forma que todos tengamos las mismas oportunidades».

Felipa heredó de su padre su pasión por el arte y lo ha convertido en otro de los ejes de la fundación. Manuel Jove inició su colección con varias pintura gallegas y hoy, atesora unos fondos de 550 obras, de unos 250 artistas. «Recientemente, hemos organizado una muestra de arte accesible para personas con discapacidad visual. En Mirar con Tacto, reproducimos cuatro importantes obras de nuestra colección, accesible al lenguaje de las personas ciegas». Felipa siempre encuentra una buena excusa para ayudar a los demás. Eso sí, siempre con mucha discreción.