Samantha Vallejo-Nágera en una edición de ARCO Madrid
Samantha Vallejo-Nágera en una edición de ARCO Madrid - Belén Díaz Alonso

Samantha Vallejo-Nágera: «Los fogones me dan tranquilidad»

Madre de cuatro hijo y cocinera, afronta una nueva temporada del programa «MasterChef»

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Dirige el cátering Samatha de España, ha publicado cuatro libros, es bloggera gastronómica, y, para colmo, le da tiempo a presentar el «talent» culinario de mayor audiencia. Por si todo ello fuera poco, es madre de cuatro hijos -protagonistas absolutos de su cuenta de Instagram-, practica deporte con regularidad, le fascina la naturaleza y es una auténtica tekkie (adicta a la tecnología). La semana en que regresa MasterChef a las pantallas, nos hace un hueco en su hiperquinética agenda.

— Tercera entrega de  MasterChef... Con un casting con 15.000 aspirantes (un 67% más que el año pasado) ¿Esto se llama éxito?

Sí, es un éxito total. La gente está encantada con el regreso de MasterChef y nosotros también. Los espectadores también tenían ganas de que regresara. Y esperamos que vaya a más.

— ¿A qué se debe la fiebre «pucheril» que estamos viviendo? (ahora ser cocinero es equiparable a una estrella de rock)

Está de moda la gastronomía, comer bien, cocinar… Yo estoy encantada y vamos a disfrutar de ello todos porque, al fin y al cabo, comemos todos los días. Es una obligación del ser humano.

— Eva González me decía que Pepe, Jordi y usted, son unos enfermos de la cocina...

Sí, la verdad es que sí. Somos tres locos. Cada uno a nuestra manera, porque Pepe tiene una cocina más tradicional y española; Jordi, más moderna; y yo, más tradicional, casera y del día a día. Estamos todo el día hablando de cocina, de restaurantes…

— Un ex soldado profesional, una ex concejala y un ex campeón de póker.... ¿Los fogones unen más que cualquier tratado de paz?

Sí. En esta edición contamos con unos concursantes que, además de estar unidos, se comportan demasiado como compañeros en las pruebas. Me gustaría que, de vez en cuando, compitieran más entre ellos. Es súper bonito ver cómo están evolucionando dentro del programa. Solo quieren cocinar y aprender.

— Desvélenos qué nos espera....  (Amén de la visita de más de 75 estrellas Michelin, que es como para intimidar a cualquiera)

Nos visitarán los mejores chefs del país, como Juan Mari Arzak, Quique Dacosta, los hermanos Roca, Pedro Subijana o Martín Berasategui. Además, hacemos unos viajes de escándalo. Subiremos al Teide, nadamos entre atunes… Iremos a los rincones más sorprendentes de España y probaremos los productos típicos de cada zona. A los aspirantes les pondremos pruebas complicadas como cocinar con restos de productos, como pieles de patata, o hacer platos muy elaborados. MasterChef tiene de todo y para todos los públicos.

— Buenafuente, Bosé, Carles Pujol, Mónica Naranjo... ¿Solo van a «juzgar» o también veremos sus dotes culinarias? (porque creo que Bosé es experto en hacer ossobuco)

No, en MasterChef solo cocinan los aspirantes y los chefs que vienen a dar una masterclass. Los invitados solo vienen a probar los platos y a disfrutar del programa. Quienes tienen que tener el criterio para juzgar los platos y la evolución de los aspirantes somos nosotros, el jurado.

— ¿Qué tal se llevan con el programa de la competencia. «Top Chef»? -porque son uno de los gremios más cohesionados que existen-

Yo no suelo ver la tele, solo MasterChef. Lo que he visto de Top Chef me ha gustado y está bien que haya más programas de cocina, para aprenda sobre gastronomía.

— Santa Teresa decía que «hasta Dios está en los fogones», ¿qué revelación  medular ha tenido en la cocina?

A mí los fogones me dan tranquilidad. Siempre que me pongo a hacer un plato sencillo, me quedo tres horas en la cocina. Voy hilando una cosa con otra… Empiezo limpiando una lechuga y termino haciendo unos canelones. La cocina es ir improvisando.

— Un programa de televisión, su empresa de catering, cuatro hijos y además le da tiempo para hacer ejercicio. ¿Tiene más horas que el resto?

No, pero voy en moto, como digo yo. Mi vida es un puro tetrix e intento tener tiempo para todo.

— Por no hablar de que, en su tiempo libre, da clases de cocina a gente con capacidades diferentes...

Esta mañana he estado en una asociación con niños con síndrome de Down haciendo una masterclass. En la clase de cocina hemos hecho una macedonia de frutas. Es lo que más me llena. Lo que te están dando ellos es más de lo que yo les puedo aportar. Me encanta ser solidaria y ayudar a la gente. Les hace mucha ilusión ver a un famoso y ellos te lo pagan con una sonrisa y un abrazo, que es lo mejor que hay.

— ¿Sigue corriendo la Maratón de Nueva York?

La he corrido dos veces y, por ahora, no la voy a correr... pero ya veremos. Tengo muchas ganas porque me gusta mucho y me he prometido volver a hacerlo. Voy a ver si me hago caso, o no.

— ¿Es cierto que lo que peor lleva, de las maratonianas sesiones de grabación, es el tema de la ropa y de los tacones?

Llevar tacones durante las grabaciones es muy duro. A mí me encantaría estar como Jordi, con zapatillas de deporte.

— Tras hacer el MasterChef Junior... ¿Se plantea si le está enseñando lo suficiente de cocina, a sus hijos?

Justamente, después de MasterChef Junior, nos apetece tener una cocina más grande, para poder meterlos a cocinar a todos. Porque no es lo mismo cocinar con uno que con cuatro. Me parece que es un plan muy divertido, es un trabajo manual apasionante y ahora sí que les pongo, cada vez más: A cortarme el tomate, a sacarme unas hojas de perejil, a pesarme la harina, a batir unos huevos… Y la verdad es que lo hacen muy bien.

— Cloe, Pedrito, Roscón y Diego... ¿Qué tal van?

Pues muy bien. Están encantados. Son cuatro hermanos que se llevan fenomenal entre ellos. Lo bueno es que no hace falta buscarles un plan, porque ellos mismos se lo pasan muy bien.

— ¿Cómo se las arreglan con los niños?.. Especialmente cuando Roscón (tiene síndrome de Down), necesitará más atención... ¿O no es así?

Él lo que necesita es más amor y es también lo que te da a ti.

— Su hermano Colate,  está bailando en la televisión azteca en nuestra adaptación de «mira quién baila» ¿qué noticias te llegan?

Pues que está muy contento y lo está haciendo muy bien.

— Y su hermana... ¿qué tal va con su nueva galería? En tiempo de crisis, ¡ha tenido arrojo!

Muy bien. Hay que seguir adelante. No hay nada como ser emprendedor para poder buscarte tu sitio en la vida profesional.

— Siempre he querido preguntárselo... ¿Le pusieron Samantha, por la serie Embrujada?

(Risas) Sí, y me encanta.

— Con su familia me pierdo: Su relación con el psiquiatra y humanista, Juan Antonio Vallejo-Nájera, ¿cuál era?

Era hermano de mi padre, por tanto: mi tío. Además de lo que todos sabéis, era un hombre encantador y muy buena persona.

— Para empezar en la cocina por algo tan rocambolesco como una apuesta, mientras estudiaba paisajismo... ¿no ha llegado más lejos de lo que esperaba?

Sí y aquí estoy disfrutándolo. En mi catering llevamos 20 años de trabajo y parece que ahora estamos recolectando el fruto de tanto trabajo.

— ¿Qué queda de: «Samantha de España»?

Samantha de España sigue al cien por cien.

— Y cuando no le encontramos ni entre fogones, ni haciendo deporte, ni con sus hijos: ¿qué hace? ¿Coser bajos, montando muebles de Ikea..?

No, no, nada de eso. Solo cocinar. Lo mío es cocinar y punto.

— Samantha, ¿qué planes inmediatos tiene?

Seguir trabajando así, seguir grabando MasterChef y espero que a todos los españoles les guste tanto como a nosotros hacerlo.