Albertt Rivera, líder de Ciudadanos
Albertt Rivera, líder de Ciudadanos - abc

Albert Rivera, enamorado de una joven azafata

El político comenzó su nueva relación el verano pasado y sus allegados aseguran que está muy pendiente de ella

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«Llamad a Bea, decidle que llegaré tarde». Pocas personas saben quién se esconde detrás de ese diminutivo. Albert Rivera, el político de moda en España gracias al fuerte despegue de su partido, Ciudadanos, intenta salvaguardar esa información de su vida privada. Se trata de Beatriz, una azafata con la que el dirigente político comparte su vida desde hace unos meses. Según ha podido saber ABC, esta relación comenzó el pasado verano y se ha ido consolidando con el tiempo.

La pareja no se oculta. Sale con amigos y acude a locales de ocio en Barcelona, aunque la agenda política de él y el intenso trabajo de ella impiden que esas salidas sean muy frecuentes. Las jornadas del líder de Ciudadanos siempre han sido maratonianas, pero este año, en el que se multiplican las citas electorales, se han vuelto febriles. «Sin embargo, Albert está muy pendiente de Bea, procura llamarla siempre y, cuando no puede hacerlo, encarga a uno de sus colaboradores que lo haga», explica una persona allegada.

Rivera (Barcelona, 1979) pide respeto hacia su nueva compañera, dado que no forma parte de la esfera mediática, y no entiende el interés que ello pueda suscitar. Aunque es consciente de ser un personaje público, es difícil que le veamos posar en familia como hizo el ministro griego Yanis Varufakis. Lo ha hecho en solitario en contadas ocasiones, manejando muy bien la información que quiere transmitir al papel cuché. Atrás queda aquel desnudo que protagonizó en la primera campaña de Ciudadanos en 2006. Provocador e innovador, pero esa frivolidad se queda para la esfera política.

Matrimonio fallido

Idéntica discreción mantuvo cuando estuvo casado con Mariona Saperas, su pareja durante doce años. Su separación fue especialmente dura, según asegura en su entorno. Ambos se conocieron de adolescentes y de su relación nació Daniela. Albert y su expareja, psicóloga experta en adicciones, han extremado sus esfuerzos por minimizar el impacto de la ruptura en su hija.

Albert tiene carisma, y lo sabe. Tiene éxito entre las mujeres, y también lo sabe. Su tirón mediático es incuestionable y en las redes sociales, que él mismo controla, arrasa. Que se cuida es evidente, pues es conocida su afición a la natación –fue campeón de Cataluña– y que durante años practicó waterpolo. Pero más allá de los beneficios físicos de ello, Albert dice que necesita hacer ejercicio para mitigar el estrés y relajarse.

El presidente de Ciudadanos confiesa que ha aprendido más haciendo deporte que en las aulas. Ya de pequeño apuntaba maneras en eso de hacer equilibrios con las horas del día. Se levantaba a las cinco de la mañana para llegar a sus entrenamientos de natación, acompañado de sus padres desde la casa familiar de L’Ametlla del Vallès hasta Granollers (Barcelona). Después vendría la licenciatura de Derecho, un máster en Esade y otro de marketing político en la Universidad George Washington.

Hoy, Albert intenta administrar su tiempo con la ayuda de una coach de Barcelona que también le hace de confesora. Los resultados son más que positivos: su partido acaba de irrumpir en el Parlamento andaluz y amenaza al clásico bipartidismo en las próximas elecciones catalanas y generales.