Varufakis junto a su esposa, Danae, en la terraza de su casa de Atenas
Varufakis junto a su esposa, Danae, en la terraza de su casa de Atenas - GIROUDON Baptiste

La señora Varufakis, la «Indiana Jones» de los artistas contemporáneos

Danae Stratou es una estrella del arte conceptual, y su padre, uno de los hombres más ricos de Grecia

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Es guapa y rubia, es madre de familia y artista. Se trata de Danae Stratou, la segunda esposa del ministro de Finanzas griego Yanis Varufakis (la primera, con la que tuvo a su única hija, Xenia, vive en Australia). Para ella también es su segundo matrimonio, y tiene dos hijos con su primer marido, a quienes ha llamado Esmeralda y Nicola. Nacida en Atenas en 1964 en una familia de la burguesía industrial (su padre y su tío eran los accionistas principales de la mayor empresa textil de Grecia, Piraiki Patraiki), se crió con sus cuatro hermanas en el centro de la capital, Plaka. La vena artística la heredó de su madre, Eleni Potaga-Stratou, una artista reconocida que sigue exponiendo y cuyas obras se encuentran en el mundo entero.

Ahora Danae vive detrás de la Acrópolis, en el barrio de Kukaki, en un último piso sobre la casa de sus padres, con una terracita que el mundo entero ha visto. Desde pequeña le gustaban las motos, los coches, la vela, montar a caballo y pintar. «Mi amor por la creación artística comienza cuando era una niña, cuando jugaba haciendo pequeñas esculturas y construcciones con los materiales que encontraba en el estudio de mi madre. Mi primera escultura fue una diminuta figura humana que hice usando un palito de helado, papel de periódico y yeso, tendría cuatro o cinco años», declaró recientemente.

Tras terminar sus estudios en Grecia, la señora Varufakis se fue a la famosa Central Saint Martins de Londres, especializándose en esculturas e instalaciones. Llegó a dar clases en la Escuela de Bellas Artes de Atenas y representó a Grecia en la Bienal de Venecia de 1999. En 2010 creó una organización sin ánimo de lucro llamada Vital Space, «una plataforma artística multidisciplinaria con actividades en el mundo entero». El objetivo es tratar los temas vitales de la actualidad bajo la perspectiva artística.

Una de sus obras más importantes se llama «El Aliento del Desierto», de 1997, y se encuentra en el desierto del Sahara, bordeando el mar Rojo, donde en un área de 100.000 metros cuadrados se desplazaron 8.000 metros cúbicos de arena para crear volúmenes cónicos positivos y negativos.

En peligro

Danae habla siempre con cariño de su marido, al que ayuda ahora con entusiasmo en su trabajo político. El ministro también la ha acompañado en muchos proyectos artísticos. En uno de ellos, titulado «El Muro Globalizante» (The Globalizing Wall ), la pareja visitó muchas líneas divisorias del mundo entero: Palestina, la frontera entre Eritrea y Etiopía, Kosovo, Belfast, Chipre, Cachemira (India) y la frontera entre EE.UU. y México. Danae creó una instalación artística denominada «CUT:7 Dividing lines», mientras que el propio Varufakis escribió varios textos bajo el nombre del proyecto.

Sus críticos llaman a Danae la «Indiana Jones» de los artistas contemporáneos, y ella misma reconoce que ha llegado a estar muy cerca de situaciones peligrosas, pero su pasión por el trabajo la hace seguir adelante. «Los mayores peligros a los que me he enfrentado fueron en los campos minados de Etiopía y de Kosovo, donde no funciona el Estado y donde es muy fácil que te rapten y te maten sin que nadie se entere. Me encontré en esos lugares con una visión inocente, tuve suerte y no me pasó nada», reconoce.

Varufakis también le ayudó en el proyecto denominado «Espacio Vital» (Vital Space), basado en el concepto de que el arte puede cambiar el mundo en un momento de crisis económica y medioambiental, utilizando la perspectiva del artista para «disolver la polarización entre los hombres y el medio ambiente».

Más allá de estas colaboraciones, Varufakis y Stratou tienen su propia personalidad y su trabajo reconocido en Grecia y en el extranjero. Ahora han dejado de ser una pareja discreta para convertirse en el símbolo de los muchos cambios que representa el nuevo Gobierno radical de Alexis Tsipras.