La casa de María Eugenia Fernández de Castro en Comillas está a la venta
La casa de María Eugenia Fernández de Castro en Comillas está a la venta - facebook

La exnuera de la duquesa de Alba pone a la venta su casa de Comillas por 610.000 euros

María Eugenia Fernández de Castro saca al mercado su palacete del siglo XVI. «Es hora de hacer una vida más ajustada», reconoce a ABC la excondesa de Siruela

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Los nobles también se ajustan el cinturón. Y si no, que se lo pregunten a María Eugenia Fernández de Castro y Fernández-Shaw. La excondesa de Siruela, y nuera favorita de la difunta duquesa de Alba, pone a la venta su magnífica casa de Comillas para «hacer una vida más ajustada». «Todos hacemos una revisión. Cuando trabajaba en Loewe veía cosas que me parecían normales y que ahora ya no me lo parecen. Es hora de hacer una vida más ajustada, es hora de otra conciencia», explica a ABC la exmujer de Jacobo Fitz-James Stuart, que pide 610.000 euros por su propiedad cántabra.

La hija de Fernández de Castro, la diseñadora Brianda Fitz-James Stuart, fue quien anunció la venta de la casa a través de su cuenta de Facebook. «Mis hijos, Jacobo y Brianda, ya quieren tener sus propios hogares y hacen sus propios planes de veraneo. A mi pareja, Guillermo (Gaspar y Pardo de Andrade), y a mí nos ha quedado muy grande esta casa», reconoce la aristócrata, que se mudó hace siete años a Comillas «hasta el gorro de la vida social y el tacón» de Madrid. «Ahora necesito otro cambio de vida. Además, mi madre tiene 93 años y tengo que viajar muchas veces a la capital para verla y atenderla», añade la conocida relaciones públicas.

La casa de veraneo de Fernández de Castro, que data del siglo XVI, cuenta con cuatro dormitorios (el principal con jacuzzi y una gran chimenea), cuatro cuartos de baño y dos grandes salones distribuidos en 450 metros cuadrados construidos. Recientemente, la excondesa rehabilitó la propiedad «con gran compromiso y respeto a su elegante estética original, manteniendo todas sus vigas en perfecto estado». Sin embargo, la «pièce de résistance» de la casa es un magnífico jardín de más de 330 metros cuadrados a unos pasos del Parque Güell y Martos y de la antigua mansión de los duques de Almodóvar del Río.

«Que venda la casa no significa que deje Comillas. Estoy buscando otra propiedad en la zona, con menos metros cuadrados construidos. Quiero más campito y menos casa para pasar los inviernos», aclara Fernández de Castro, que también tiene una finca en la sierra de La Cabrera (Segovia) a la que suele ir con su pareja y sus tres labradores, Willi, Luquitas y Brunilda. «Prefiero alejarme un poco de Comillas pero ganar terreno para mis perros. Pero me lo estoy tomando con calma, no tengo prisa», concluye la relaciones públicas, que desde niña disfruta de la calma y privacidad de esta localidad a los pies del mar Cantábrico.