Sonia Monroy en su falsa asistencia a los Oscar ante un supuesto reportero que, en realidad, era un amigo suyo
Sonia Monroy en su falsa asistencia a los Oscar ante un supuesto reportero que, en realidad, era un amigo suyo - afp

Sonia Monroy concluye su humillación pública tras los Oscar: «Me falta ser más suelta»

El personaje televisivo acudió a «Sálvame Deluxe» para hablar de su supuesta asistencia a la mediática gala

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El pasado domingo, España se detuvo ante los Oscar por algo que poco tenía que ver con estos premios: Sonia Monroy aparecía disfrazada con la bandera nacional en la mediática alfombra roja. Poco después se sabía que, en realidad, había acudido un día antes, aunque en sus redes sociales lo había publicitado como si estuviera en plena entrega de los galardones. Este viernes, Monroy acudió a «Sálvame Deluxe» para hablar del incidente y contar cómo es su vida en Los Ángeles (Estados Unidos). Una comparecencia televisiva que salió mal desde el principio, pues le hicieron desfilar con el vestidito y acabó en el suelo, en una de las peores caídas que haya podido fingir alguien que, como ella, se considere actriz. «Estoy bien», decía mientras se levantaba, aunque nadie se lo estaba preguntando.

Ya en el plató comenzó con su relato de los hechos, donde explicó que todo fue un montaje para darse publicidad. «Esto era una dramatización», justificaba ante el vídeo en el que aparecía llorando tras su supuesta expulsión de la alfombra roja por vestir la bandera española. Porque Monroy quiso elevarse a musa del españolismo con su «performance», que no dejó de retratar de cualquier forma («me hice un "selfis"»). De hecho, el reportero que aparecía junto a ella era un actor, en una planificación tan Hannibal Lecter que María Patiño hubo de decirle mirándola a los ojos: «Es impresionante el cerebro que tienes».

Monroy lleva algún tiempo viviendo en Los Ángeles, donde dice ser productora, realizadora y fotógrafa, además de intérprete. Y eso que Kiko Matamoros dejó caer que quizá su verdadera profesión (la que le da beneficios) era otra... Unos rumores que ella desmintió: «Vivo de las rentas de mis cinco propiedades», admitió. Claro que no podía marcharse sin que le preguntaran si no había acabado en cama ajena por conseguir algún papel en Hollywood, y ahí ella ya se confesó: «Eso es lo que me falta, ser más suelta». Menos mal, porque ante las cámaras norteamericanas lo que sí ha hecho es un anuncio de viagra. Y eso que lo que Monroy fue a levantar el viernes en aquel plató era al público con un tema que había preparado para la ocasión («lo he compuesto en una noche») y que pensaba cantar con un amigo: «No quiere entrar. Bueno, pues yo sola». La historia de su vida: el playback.