La baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza
La baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza - efe

Carmen Thyssen insiste: «Aún no he firmado la venta de ‘‘Villa Favorita’’»

La baronesa continúa negociando la operación con la familia italiana Invernizzi y aclara a ABC: «No tengo ningún problema fiscal»

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«Villa Favorita» aún no ha colgado el cartel de «Vendido». Pese a que diversos medios suizos y españoles han publicado en estos días que la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza ya ha cerrado una operación inmobiliaria multimillonaria para traspasar el palacio de Lugano a una importante familia italiana, la que fuera miss España lo niega tajantemente a ABC. «Aún no hay nada firmado. Hasta que no firme, la venta no está cerrada», explica Carmen al otro lado del teléfono.

La viuda del barón «Heini» Thyssen reconoce que sus abogados están negociando la venta del palacete helvético con la familia Invernizzi y que las cláusulas del acuerdo están muy avanzadas. «Pero, repito, aún no hemos firmado nada», insiste la coleccionista de arte, que podría embolsarse 65 millones de euros con esta operación.

Quienes persisten en asegurar que la transacción ya es un hecho argumentan que la baronesa no quiere confirmar la noticia a la prensa española por «motivos fiscales». Tita, que tuvo contratiempos con Hacienda en 2007 y 2011, niega esta versión: «No soy residente en España, así que no tengo ningún problema fiscal para vender la casa».

Dos años en venta

Fue en 2012 cuando la baronesa puso en venta «Villa Favorita» para solucionar sus problemas de liquidez. Además de la magnífica residencia de 30.000 metros cuadrados, la coleccionista decidió subastar «La Esclusa» de John Constable, con la que ganó 28 millones de euros. Ese efectivo terminó con sus problemas de «cash» y frenó la venta de la residencia suiza.

Los rumores de un pelotazo inmobiliario volvieron a coger bríos a finales de 2014. En ese momento, los abogados de la baronesa aseguraron: «Llegan muchas ofertas que nunca se materializan». Encontrar un comprador es difícil, ya que la vivienda se tasó en 88 millones de euros. Ahora se habla de que los Invernizzi ofrecen 65 millones por la residencia donde el barón guardó su colección de arte durante décadas.

La venta de «Villa Favorita», refugio de los Thyssen durante las Guerras Mundiales, no ha pillado por sorpresa a los hijos de «Heini». «Guardo recuerdos muy bonitos de mis años en Lugano. Pero lo más importante es aprovechar el presente», dijo Lorne Thyssen, hijo de «Heini» y Fiona Thyssen, en julio de 2014. Tampoco ha extrañado a los amigos del difunto noble. «La casa perdió su razón de ser cuando la colección de arte se fue a Madrid», explica David Litchfield, biógrafo personal de «Heini» durante 25 años. «Es imposible vivir allí. Para que se haga una idea, tiene un comedor para ochenta comensales. Es un lugar poco habitable y costoso de mantener», añade el periodista británico.

Disgusto «a la suiza»

Litchfield, autor de «La historia secreta de los Thyssen» (Temas de Hoy), sospecha que Tita no ha podido vender la propiedad hasta ahora por «desavenencias» con las autoridades del cantón de Lugano. «Los suizos le salvaron el culo a los Thyssen después de la Segunda Guerra Mundial. Y no les gustó perder la colección de arte y que Heini fuera grosero con ellos cuando firmó el acuerdo con el gobierno español. Cerraron la casa y no dejaron ni un cuadro ni crearon un pequeño museo en agradecimiento al pueblo de Lugano. Así que no imagino a los suizos siendo muy colaboradores en esta venta».

En los años 80 las autoridades helvéticas hicieron una oferta generosa para retener la colección pero los Thyssen la rechazaron. «Tendrían que haber sido más magnánimos. Conservan su fortuna gracias a todo lo que los suizos hicieron por ellos. Tita tendría que haber dejado allí alguna obra de arte. No lo hizo e intuyo que ellos deben estar enojados. Los suizos pueden ser muy astutos...». Pero la baronesa lo es aún más.