La actriz junto a la escritora
La actriz junto a la escritora - abc

Agatha Christie le escribió una obra de teatro a La Camboria

La primera mujer de Lauren Postigo reclama a su viuda unas cartas de la escritora

Actualizado:

Cuando en diciembre de 2006 falleció Lauren Postigo, sus dos mujeres se quedaron viudas y desconsoladas. En ese momento no había rencores. Solo amargas lágrimas por la marcha del que ambas aseguraban era el hombre de su vida. Por una parte está Carmen Salazar, «La Camboria», su primera esposa, con la que estuvo durante más de cuarenta años, y madre de su hijo. Por otra, Yolanda Mora, con la que Postigo contrajo matrimonio por el rito zulú después de que su primera esposa los sorprendiera en la cama.

Tras el luto por la muerte de Lauren comenzó la batalla judicial entre estas dos mujeres. Luchaban por la herencia. La Camboria reclamaba sus pertenencias personales. «Mis joyas, los diarios de mi suegro y de mi hijo, los bocetos que me hicieron Dalí y Picasso y las cartas que me mandó Agatha Christie», dice.

Y es aquí donde viene la sorpresa. La bailaora explica que la famosa escritora se fijó en ella gracias a un cartel que había en el metro de Londres. «Aunque tenía chófer, a Agatha le encantaba moverse en metro y quedaba en la puerta de las estaciones con su conductor para que la recogiera. Fue así como vio mi anuncio del teatro donde actuaba. Vino con su esposo Mr. Mallowan, y desde entonces nos hicimos muy amigas. Yo no hablaba su idioma, pero nos entendíamos con la mirada, con los gestos, y eso que Lauren siempre traducía. Le gustaba tanto cómo bailaba que incluso escribió una obra para mí, que finalmente no se estrenó porque tenía casi todos los derechos cedidos a una editorial y nos iba a quedar muy poco margen. Eso sí, todos los 24 de abril iba a su casa de Londres para pasar mi cumpleaños con ella, su marido, hija y nietos. Tengo muchas fotos de esos momentos», comenta. «Cuando estaba en España, Agatha me escribía cartas que iban a mi nombre. Lauren me las traducía y luego yo le dictaba las respuestas. Siempre empezaban con un Dear Carmen…», añade.

En vista de que Yolanda no le devolvía esos recuerdos, La Camboria la llevó a los tribunales. Mora aseguró no recordar nada delante del juez y el caso se cerró. Yolanda, en conversación con ABC, asegura: «No sé dónde están esas cartas». Aunque no niega su existencia, añade que se trata de un tema delicado, para, finalmente, reaccionar e insistir: «No sé dónde están. Se dijeron muchas cosas sobre esa herencia, pero no eran verdad», recuerda.

«No quiero movidas con nadie. Hace años gané el juicio y ese tema se zanjó. Lauren dio muchas cosas, era así. Vi esas cartas al principio, pero luego ya no sé qué pasó», sentencia. «Lo que sí guardo son las cartas de amor que me mandaba. Aunque a la gente le gusta quedarse con lo superficial, fue un hombre muy culto que estudió en La Sorbona de París y hablaba idiomas. Me da pena que la gente se haya quedado con la imagen de la boda zulú ,ya que era un genio y como tal tenía sus excentricidades. Materialmente me dejó bien, pero lo que sí puedo asegurar es que si me muriera mañana me iría como la mujer más feliz del mundo por la suerte que he tenido de vivir a su lado», concluye.