La actriz argentina Érica Rivas, premiada en el FIBABC 2014
La actriz argentina Érica Rivas, premiada en el FIBABC 2014 - ernesto agudo

Érica Rivas: «A los españoles les ha venido bien esta crisis para despabilarse»

La actriz, protagonista del taquillazo argentino «Relatos Salvajes», ha sido premiada en la V Edición del Festival Iberoamericano de Cortometrajes de ABC

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Solo siete minutos después de perder un importante contrato de televisión, Érica Rivas recibió una llamada telefónica de Damián Szifrón. El joven director bonaerense quería que la actriz fuera la protagonista de «Hasta que la muerte nos separe», uno de los seis cortos que conforman «Relatos Salvajes», la película argentina más taquillera de los últimos 25 años (al otro lado del charco ya la han visto más de tres millones de espectadores y otros 250.000 en España). Rivas aceptó participar en el proyecto, producido por los hermanos Almodóvar, sin siquiera imaginarse que se convertiría en la estrella indiscutida de la cinta, ganadora del Premio del Público a la Mejor Película Europea en el Festival del San Sebastián y una de las más ovacionadas en Cannes.

La actriz, famosa en su país por sus papeles cómicos en la pequeña pantalla, no deja de recibir halagos y galardones por «Relatos Salvajes», en la que interpreta a una novia impredecible que avanza hacia una catástrofe conyugal. Pero ahora se encuentra de visita en España para recibir alabanzas por otro papel de «mujer desesperada». Ayer recogió en la Casa de ABC el Premio a Mejor Interpretación en la V Edición del Festival Iberoamericano de Cortometrajes de ABC (FIBABC) por «La Donna», obra del director Nicolás Dolensky (tiene solo 19 años), en el que interpreta a una esposa «en pugna».

—«Relatos Salvajes», «La Donna» y en enero «Escenas de la vida conyugal» de Ingmar Bergman, que protagonizará en un teatro argentino junto a Ricardo Darín. Parece que el papel de cónyuge en apuros la persigue...

—Sí, todos se quieren casar conmigo, y eso que nunca me casé y no me quiero casar. Sospecho que encajo en el estereotipo de esposa convencional de clase media, una mujer desesperada. Por lo general las mujeres desesperadas están casadas o se quieren casar.

—¿Y los hombres?

—Ahora es muy difícil ser hombre y las mujeres lo estamos empezando a ver. Los hombres comienzan a tener una mayor sensibilidad hacia nuestras frustraciones y dolores, pero ellos son igual de «sufrientes».

—Y, ¿ellos por qué sufren?

—Por la falta de trabajo, por la necesidad de mantener a una familia, por tener que competir con sus esposas pero también por el proceso de aprender a compartir con ellas las responsabilidades en el hogar. Pese a todo, últimamente veo a más hombres que mujeres deseosos de casarse y tener hijos.

—Hablemos de «Relatos Salvajes». ¿Por qué gusta tanto?

—Lo más importante de la película es que aborda la venganza y la ira con un punto de humor. Ese tono hace que la gente se pueda identificar fácilmente con las historias. Estos relatos serían muy difíciles de digerir sin el humor. El público de Cannes agradeció de pie la gentileza de contar verdaderos dramas con una pizca de ironía.

—¿«Relatos Salvajes» es una crítica al caos de Argentina?

—Damián no hizo la película con intención de criticar Argentina, pero sí es verdad que cuando la ves sientes que es un retrato de nuestro país en un momento muy difícil. Pero Argentina siempre ha sido un caos, con este y todos los gobiernos. Vivimos en crisis. Es un país latinoamericano, un país del tercer mundo. Eso es obvio. Pero la película aborda temas universales como la venganza y la justicia. Fue difícil proyectarla en Argentina porque la sociedad está polarizada y unos y otros la han utilizado como piedra arrojadiza.

—Sospecho que los argentinos están «sobreadaptados» a las crisis.

—Sí, ser argentino es extenuante. Cuando vengo a Europa puedo descansar de ese acostumbramiento al desconcierto general. Allí estamos en permanente estado de ebullición, pero eso también es generador de cosas buenas.

—¿A los españoles les falta ese instinto de supervivencia?

—No sé si les falta, pero por suerte no padecen lo que sufrimos los argentinos. De todos modos creo que las crisis son un motor generador de nuevas cosas. A los españoles les ha venido bien esta crisis para despabilarse y emprender nuevos proyectos, protestar, salir a la calle, manifestarse. Si estás dormido no haces nada. Las crisis nos sacuden y nos empujan a agudizar los sentidos.