Eva González y Cayetano Rivera en la boda civil de Francisco Rivera
Eva González y Cayetano Rivera en la boda civil de Francisco Rivera - gtres

La reconciliación de Cayetano Rivera y Eva González

Cuatro años de noviazgo han pesado sobre nueve meses separados. Ronda les ha vuelto a unir, viven juntos otra vez. No se descarta que esta vuelta sea la que les lleve al altar

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La reconciliación es tan sorprendente como lo fue la ruptura. Para delirio de los bardos del cuore y desprendimiento de retina de los agoreros, una de las parejas más cool del panorama patrio, han dado por finalizado su cese temporal de la convivencia para retomar su noviazgo. Cuatro años les duró el amor y nueve meses han tardado en añorarse hasta regresar a los brazos del otro sin que llegaran a trascender los motivos de la ruptura, aunque los celos de Cayetano y su mala gestión de la «guita» se postulaban como motivos de peso. Curioso que sean nueve, número fundamental en el imaginario de Tolkien, y que para no pocos taumaturgos podría tener ecos augures en su obra magna «El señor de los anillos». ¿Se materializará así, el deseo que siempre tuvo la tradicional Eva de lucir un anillo con una fecha por dentro?, ¿pasará, por fin, por el altar como nunca logró hacerlo con el guardameta galáctico Iker Casillas?, ¿vestirse de blanco como su ya de nuevo cuñada Lourdes Montes, a cuyo enlace civil -y «chisteril»- acudió pero no al religioso por haber roto ya con el matador? ¡La nave del misterio chill, está pasada de revoluciones!

Paseos en moto

La reconciliación la cuenta e ilustra la Biblia de la prensa rosa: la revista «Hola» - álbum familiar de los Rivera Ordóñez-. Aunque la pareja ha vuelto a convivir, se asegura que buscan nuevo nido de amor, al tiempo que encuentran hueco para hacer shopping en la Milla de Oro del foro, pasean tranquilos bajo el sol de justicia madrileño y comparten veladas románticas intentando pasar inadvertidos en moto. Y es que, aunque los hermanos del diestro, Francisco y Julianín Contreras, se mostraban a favor de que su hermano de ojos «como el trigo verde» pasara página con la presentadora para no sufrir más y centrarse en sus estudios en el ESE Business Shool y negocios -en los que es administrador único de diferentes sociedades-, el contacto nunca cesó. Mientras Eva driblaba las preguntas de ABC sobre su presunta relación con Jordi Cruz o con el actor Dani Martínez, nunca se pudo demostrar que tuviera con el chef nada más allá o acá de una amistad cocida bajo los focos de un plató ni con el humorista algo diferente a un quítame allá ese chiste. Lo que sí sabíamos es que mientras el segundo hijo de Carmina y Paquirri daba la vuelta al mundo con un móvil a modo de vieira, no cesó de narrarle a la presentadora, cual Phileas Fogg, los verdes prados y las frondosas riberas que atravesaba. La puerta no estaba cerrada...

La musa de Amancio Ortega

Tras su regreso por aquellos mundos de Dios, el guapo diestro no tuvo descanso para su cuerpo de Adonis: cenas benéficas, ruedas de prensa, la re-re-boda de su hermano Fran... Eva, mientras, tenía bono-descuento en el AVE, en un ir y venir de Madrid a Sevilla y de Sevilla a Madrid, con escapadas a su pueblo, Mairena del Alcor. Pero los designios del amor son insondables y sus caminos acabaron confluyendo en Ronda, donde los rescoldos volvieron a avivar las llamas, ¿quien dijo que segundas partes nunca fueron buenas, salvo en El Quijote? En breve, si los mentideros «rosas» -y sus amigos boca-rana no fallan-, les veremos luciendo arrumacos bajo el sol gaditano. Especialmente ahora que la ex miss, debe hacer «patria» de palmito tras erigirse como musa de la factoría de Amancio Ortega para la colección de baño de la marca Oysho.