Carlos de Inglaterra, con las chicas de la Cruz Roja
Carlos de Inglaterra en la recepción de la Cruz Roja británica - afp

Carlos de Inglaterra, con las chicas de la Cruz Roja

El eterno heredero a la Corona británica se mostró divertido y cercano en el 150 aniversario de la organización

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Cómo reciben los Windsor en el Palacio de Buckingham es algo muy a tener en cuenta para entender el peso de la Corona entre los británicos. El protocolo roza la perfección. Ayer se pudo comprobar durante la recepción que se ofreció con motivo del 150 aniversario de la Cruz Roja británica, acto que patrocinó Land Rover. Esta marca es proveedora de la Familia Real británica y colabora desde hace años con la Cruz Roja. Ayer se anunció que han ampliado por cinco años su acuerdo de colaboración, tanto en la cesión de vehículos como en la entrega de 15 millones de libras. La novedad en lo que nos toca de cerca es que por primera vez España estará incluida en este programa que ayudará a familias con todos sus miembros en paro.

El Príncipe de Gales, el eterno Heredero a la Corona, fue el anfitrión de esta jornada junto con Lady Ogilvy. A las cuatro en punto de la tarde salió de Palacio para recorrer parte de las 16 hectáreas del jardín durante cerca de dos horas. Con impecable traje gris y el rostro quemado por el sol, Carlos de Inglaterra no escatimó palabras ni carcajadas. Gana en las distancias cortas y sabe de la importancia del contacto con la gente. Primero saludó al grupo de enfermeras que estaban en el comité de bienvenida, y luego a muchos voluntarios y colaboradores de esta fundación. Especial fue cuando tocaron la canción «The rose of no man’s land», que es el homenaje a las enfermeras que se dejaron el alma en la Primera Guerra Mundial.

Pero sin duda lo mejor de todo fue comprobar cómo los Windsor saben sacar fruto de su palacio. El té se sirvió con sándwiches de pepinillos, de roastbeef o de berros, junto a pastelitos de limón y el clásico plum-cake de pasas. Sin lujos ni derroches, pero todo muy british. ¿Se imaginan una merienda en los Jardines del Campo del Moro con chocolate y churros? Seguro que funcionaba.