Isabel Sartorius: «Me preocupa más el peso que la edad»
Isabel Sartorius promociona un producto de adelgazamiento - belen diaz

Isabel Sartorius: «Me preocupa más el peso que la edad»

Es imagen de un producto para adelgazar y ha contado su nuevo futuro profesional como «coach»

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Con cuatro kilos menos y dispuesta a seguir bajando, Isabel Sartorius aprovecha sus problemas de peso para presentarse como imagen de un producto quema calorías, Xanthingen, con el que ayudar a su particular operación biquini, además de aportar colágeno al organismo. Sincera y guapa hasta decir basta, Isabel lo tiene muy claro. Hoy por hoy su preocupación sigue siendo «el peso más que la edad». «Lo bueno de tener unos kilos de más es que no tengo arrugas», confiesa.

Pero puestos a hablar de felicidad, a Sartorius hoy lo que le llena realmente es que ya tiene el título de «coach»: «Y ahora me estoy sacando el de inteligencia emocional, una herramienta más que es fundamental para profundizar en el mundo de las emociones. Ya tengo varios clientes y me siento muy bien. Mi especialidad es el “life coach” más que el profesional, que ya sabéis que soy un desastre en el mundo empresarial». Según cuenta, la mayoría de los problemas a los que se enfrenta son a nivel personal. «Se trata de ir haciendo unas preguntas para que la persona vaya encontrando la respuesta dentro de sí mismo», explica. «Yo también tengo mi coach y desde entonces me encuentro mejor», aclara.

«Siempre voy a tener la lucha con el peso porque tengo el hábito de comer. Estoy en una edad mala en la que cuesta mucho bajar un kilo, por eso ya no me peso pero intento no engordar. Es muy difícil quitarte el hábito. Lo haces un año pero luego vuelves», confiesa. Isabel recuerda que en sus proyectos empresariales no le ha ido bien, como cuando montó un negocio de bolsos «del que yo era sólo imagen, puesto que mi socia era quien se encargaba», puntualiza.

«Hoy estoy centrada solo en el coaching y mi proyecto es abrirlo on line», anuncia. Fuera de eso su vida es muy tranquila. «Soy muy casera, me gusta leer, estar con mi hija y poco más», asegura.«Me encantaría enamorarme pero lo cierto es que sigo sin pareja», aclara. «Mi madre me decía que siempre iba con el cartel de ocupado porque no era normal lo mío. Además me he acostumbrado a estar sola, con mis amigas y hoy creo que no sería capaz de convivir con alguien. Reconozco que no es lo que más me apetece en este momento de mi vida. Mi hija me dice que me busque novio pero en el fondo está encantada que estemos juntas», asegura. «Mientras viva en casa quiero que me sienta muy cerca. Luego se irá a estudiar a Estados Unidos y será diferente. La vida son raíces y alas», cuenta.