Así prepara el misterioso José Tomás su próxima temporada
El diestro reaparecerá en México - efe

Así prepara el misterioso José Tomás su próxima temporada

Pocos saben en qué plazas toreará el diestro. Pasa los días entrenando en Estepona antes de cambiar el chándal por el traje de luces

pablo d. almoguera
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La temporada taurina de José Tomás (38 años) es un enigma. Poco se sabe de ella, salvo que arrancará en México, donde casi pierde la vida, y que no ha confirmado su participación en alguno de los grandes festejos que se celebrarán en España. Un silencio profesional acorde con una personalidad introvertida tan magnética como turbadora. El «genio de Galapagar», el diestro de los literatos, el que siente el aliento frío de la muerte y la torea con una verónica, se prepara en Estepona. Un municipio costasoleño que imbrica con un estilo de vida alejado de los focos y donde el maestro ha encontrado la complicidad necesaria para disfrutar de su mujer y su hijo, de cerca de dos años y medio.

El rastro de José Tomás en esta localidad es profundo. Se podría decir que es un esteponero más. Integrado en una comunidad que le respeta su privacidad, acude al Paseo Marítimo con asiduidad para practicar deporte. «Se le suele ver correr o pasear por aquí», comenta un trabajador que podaba las palmeras de la playa. Celoso de su intimidad, ha conseguido que su forma de afrontar la vida cale entre los vecinos del municipio. Son muchos los que destacan su «humildad» y «buena educación», pero casi ninguno quiere dar su nombre para que salga en este reportaje. «No le gusta mucho que lo paren para que firme autógrafos o se haga fotos y la gente de aquí lo sabe y lo respeta», explica un vecino del municipio.

Posiblemente ésta sea una de las grandes victorias del diestro. Lograr escapar al foco y vivir como una persona anónima, aunque sea consciente de que la grandeza de su tauromaquia convierta esta situación en un espejismo.

Gran parte del día a día del diestro, al que al parecer le encanta hacer pareados, transcurre en una zona conocida como Punta de la Plata. En ella se encuentran algunos de sus rincones favoritos, como su vivienda o el bar «La buena vida», donde en ocasiones se le ve tomando café con la familia o «alguna caña con los amigos con los que suele montar en bici», apunta un cliente del establecimiento, que comparte la opinión mayoritaria de que Tomás «no va de estrella».

En el camino que une este establecimiento y la casa del diestro, ubicada en la urbanización Lunymar, donde también reside uno de sus grandes amigos, el periodista deportivo José Ramón de la Morena, se encuentra el que posiblemente sea el lugar más especial en la vida de José Tomás. Se trata de una gran superficie donde conoció a Isabel, la dependiente de una tienda de revelado fotográfico que hace algo más de una década se convirtió en su pareja. Una mujer de rasgos sureños sobre la que personas que la han tratado destacan su discreción y «gran belleza». «Cuentan que él acudió a revelar un carrete y se enamoró de ella», señala una de las fuentes consultadas, que recalcó que Isabel es una persona que se «amolda» a la perfección al carácter del diestro.

La joven, que antes de Tomás estuvo emparejada con un chico el pueblo, sigue apegada a sus amigas de siempre y acude con normalidad a la peluquería ubicada en el centro comercial. «Sigue con las mismas costumbres que antes», manifiesta un conocido, que recalca, «los dos son muy campechanos».

La relación sentimental se transformó en familia en noviembre de 2011 con la llegada al mundo del pequeño José. Un nombre muy presente en el clan, ya que el padre del maestro también se llama así - José Tomás Román-. La pareja suele pasear al crío por el Paseo Marítimo y se aleja de eventos mediáticos. El maestro no duda en colaborar con actos solidarios aunque hay veces que da la «espantá», como cuando declinó asistir a la interpretación de un pasodoble que le había compuesto una banda de música del municipio.

Pasión por el deporte

Quienes tratan a la familia resaltan la unión que existe entre todos los miembros, que contribuyen al bienestar del torero defendiendo ese hermetismo en el que Tomás encuentra el sosiego. Su madre Isabel es muy importante en su vida y estuvo a su lado tras la grave cogida de Aguascalientes (Méjico). Pero también lo son sus hermanos Marcelo, Antonio y Andrés, que también se han integrado a la perfección en el municipio esteponero. «Antonio jugaba en el quipo de fútbol y José Tomás entrenaba con ellos algunas veces cuando se estaba preparando para la temporada», precisan. Este hermano también está al frente de la clínica de fisioterapia deportiva Dayra situada junto a la casa del diestro.

Y es que otro de los aspectos que destaca la gente de José Tomás es su pasión por el deporte. Reconocido seguidor del Atlético de Madrid, el fútbol es una de sus grandes aficiones, «pero también el ciclismo y el pádel», que suele practicar en Alcazaba Beach Club Náutico.

La imagen que muchos esteponeros tienen de uno de sus vecinos más ilustres es la José Tomás vestido con un chándal, una barba tupida y una gorra para pasar desapercibido. «Es difícil reconocerlo, a veces sólo lo delatan las cicatrices», inciden quienes se cruzan con asiduidad con el maestro.