Raquel Sánchez Silva testificará por la muerte de su marido
La presentadora por las calles de Madrid - gtres

Raquel Sánchez Silva testificará por la muerte de su marido

Tendrá que declarar ante la justicia italiana tras el suicidio de su marido

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Raquel Sánchez Silva no pasa página. Si entre sus propósitos del 2014 estaba centrarse en su trabajo para olvidar la muerte de su marido, el cámara italiano Mario Biondo, parece que la familia del joven se niega a que continúe su camino. Siete meses después de que Biondo apareciera muerto en el apartamento que compartía con la presentadora, la fiscalía de Palermo comunicó ayer a los abogados de Raquel que deberá declarar para dar las explicaciones pertinentes sobre el fallecimiento.

Las desavenencias entre la familia Biondo y la presentadora han sido públicas desde que Mario desapareciera. Porque a los italianos no les gustaba la manera en la que Raquel había asumido la muerte de su marido. Silva retomó sus compromisos profesionales un mes después del fallecimiento de Biondo y cortó las comunicaciones con su familia política después de que los italianos se empeñaran en que « a Mario le asesinaron», como afirmaron en las página de ABC.

Desde el momento en que Raquel asumió la tesis de la policía española, que sostenía que lo que aconteció fue «un suicidio de libro», los Biondo se han centrado en lograr que el caso se reabriera.

Tanto insistieron que la fiscalía de Palermo lo hizo. Primero se dedicó a recabar pruebas y estudiar los informes españoles y, tras eso, el pasado día 23 de diciembre, exhumaron su cadáver. «Raquel está concentrada en el trabajo, no le queda otra», explicaron en ese momento a este diario. Además, ABC ha podido saber que Silva conocía los avances de los Biondo a través de la prensa y no por la justicia. «No se le ha notificado nada, ni siquiera le comunicaron que iban a exhumar el cuerpo», añaden. Desde el entorno de Raquel se ha insistido en la predisposición de la periodista en colaborar con la justicia italiana, ya que no tiene nada que ocultar, aunque siempre decline hablar con la prensa.

Ayer fue el día en que sus abogados tuvieron constancia de que el fiscal de Palermo quiere escuchar la versión de Raquel. «Les ha llegado una notificación, ahora el juez de allí mandará las preguntas pertinentes al juzgado español, y ella irá a responder», explican. Mientras tanto, la periodista guarda silencio.