Aznar, Borrell y Merkel, entre los políticos que han tenido que usar muletas
La Reina Isabel II, José María Aznar, Carme Chacón y Josep Borrell, con muletas - abc

Aznar, Borrell y Merkel, entre los políticos que han tenido que usar muletas

Muchos dirigentes no se han librado de trabajar con muletas, como Valentino Rossi o Carme Chacón

Aurora Vasco
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Qué mala pata han tenido. Si ya de por sí es un engorro tener que utilizar muletas, el fastidio se incrementa si hay que acudir con ellas al lugar de trabajo. No son cómodas, pero su importantísima labor en las tareas de recuperación hacen de estos bastones –a los que ha tenido que recurrir Angela Merkel tras romperse la cadera esquiando– un elemento fundamental tras los accidentes o intervenciones quirúrgicas a las que se han sometido importantes nombres en España. Es el caso de José María Aznar, al que hemos podido ver en varias ocasiones apoyándose en muletas para poder caminar.

[Aquí puedes ver una fotogalería de personajes famosos que han llevado muletas, como Bill Clinton o Liza Minnelli]

En 2002, el expresidente fue operado de un neuroma de Morton, un agrandamiento del nervio que hay entre el tercer y el cuarto dedo del pie. Sin embargo, dos años antes, Aznar ya apareció en público sustentado con apoyos externos en el mítin del PP para celebrar el décimo aniversario de su elección como Secretario General. Y no ha sido el único. 2001 no fue un buen año para la salud de Josep Borrell, que dos meses después de que se le viera caminando con muletas tuvo que ser ingresado tras sufrir en junio un ataque al corazón.

Alfonso Guerra y Felipe González también han usado muletasOtro socialista, Alfonso Guerra, acudió hace ya más de trece años con muletas al Congreso de los Diputados, donde se le fotografió subiendo las escaleras del hemiciclo ayudado por dos bastones. En 1982, Felipe González tuvo que guardar cama como consecuencia de un esguince de tobillo que le impidió ejercer con normalidad sus labores al frente del Gobierno durante algunos días. El mismo problema –un esguince– fue lo que provocó que Ana Pastor tuviera que vendarse el tobillo para continuar con su trabajo gestionando el Ministerio de Fomento.

En 2008, Alberto Ruiz Gallardón sufrió un tropiezo fortuito que le hizo tener que andar con muletas durante algunas semanas, igual que Carme Chacón –del PSOE– que además de con bastones tuvo que ser escayolada y vendada tras la intervención del talón de Aquiles a la que se sometió el pasado mes de junio. A Duran i Lleida lo que le jugó una mala pasada fue practicar deportes, ya que sufrió un una lesión en el menisco jugando al fútbol en 2012.

Deportistas... los grandes perjudicados

Al margen de algún accidente u operación puntual en la vida de los políticos, los grandes «usuarios» de las muletas son los deportistas. Su trabajo físico diario implica que tanto tendones como músculos sean más propicios a sufrir esguinces o roturas, así como los huesos, que por el desarrollo de su actividad se ven expuestos a más peligros de fisuras y quiebras que los del resto de la población. De esta manera, hemos podido ver con bastones a jugadores de baloncesto –como Pau Gasol– y a futbolistas –desde Cañizares hasta Sneijder, pasando por Banega–.

Pero también otros deportes son objetivo de lesiones que implican el desplazamiento con bastones. Una foto muy curiosa fue la que nos proporcionó Valentino Rossi cuando acudió hasta su moto con muletas, se puso el casco y se subió a su mejor arma sobre el circuito tan solo 32 días después de sufrir una caída en Mugello, lo que le ocasionó la fractura de la tibia y el peroné de su pierna derecha.

La Monarquía, también con muletas

La Corona tampoco se ha librado de llevar bastones. Su Majestad el Rey ha tenido que recurrir a ellas tras varias de sus intervenciones. «Estoy mucho mejor, pero tengo ganas de tirar las muletas», contestó Don Juan Carlos al nuevo presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder, Carlos Lesmes, poco después de que este jurara su cargo ante el Rey en una ceremonia celebrada en el Palacio de la Zarzuela el pasado 11 de diciembre.

La Monarquía británica también ha presenciado cómo alguno de sus miembros debía caminar con muletas. La propia Reina Isabel II recurrió a ellas tras someterse a una intervención quirúrgica en su rodilla derecha. La operación tuvo lugar en el hospital Rey Eduardo VII, en Londres, el 14 de enero de 2003.