Las dos sillas que le quedan a Jaime de Marichalar
Jaime de Marichalar el pasado 3 de diciembre en Madrid - GTRES

Las dos sillas que le quedan a Jaime de Marichalar

Tras su cese en el consejo de la filial británica de FCC, solo dos empresas cuentan con sus servicios

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El pasado martes, FCC anunciaba que prescindía de tres notables consejeros en su filial británica: Esther Koplowitz, Fernando Falcó y Jaime de Marichalar, antaño duque de Lugo y marido de la Infanta Elena hasta que se produjo el célebre cese de la convivencia, ratificado en divorcio en 2009. FCC reconoció a este periódico el motivo de los ceses: se trataba de prescindir de los puestos no ejecutivos para reducir costes.

Don Jaime ya debía de estar al tanto. El pasado domingo, se le vio en el último vuelo de Madrid a París ataviado según su singular estilo de dandi soriano: sombrero, bufandón rojo y mochila. Marichalar se mostró tranquilo y simpático con el resto del pasaje. Quizá se debiera a que últimamente don Jaime «se encuentra mejor», tal y como insinúan a ABC sus amigos.

Desafortunadamente, salud, amor y dinero no siempre van aparejados. Desde que se divorciara de la Infanta Elena, Marichalar ha ido perdiendo sucesivamente las sillas que solía ocupar en los consejos de administración de las diferentes empresas. En 2009, Portland, filial cementera de FCC, decidió prescindir de sus servicios. Después sería Credit Suisse, la entidad bancaria en la que trabajaba cuando conoció a la hija del Rey Juan Carlos. También la aseguradora Axa prescindiría de los servicios del exduque. Actualmente solo ocupa dos sillas: en LSGIE, propiedad de Robert de Balkany, amigo de Rey Juan Carlos, y Loewe, integrado en el grupo LVMH.

Marichalar, sin embargo, es feliz. Vive entre París y Madrid, aunque se escapa fines de semana a Soria. Los domingos va a misa con su hijo Felipe. No se le ha vuelto a relacionar con nadie, aunque tiene muchas amigas, como Rosa Mairal, novia de Esteve Rabat, dueño de la prestigiosa joyería.