Las 13 mentiras de la familia de Mario Biondo
La presentadora contrajo matrimonio en 2012 - efe

Las 13 mentiras de la familia de Mario Biondo

Los informes policial y toxicológico, la autopsia, emails y whatssap desmontan sus versiones

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Han pasado algo más de cuatro meses tras la muerte de Mario Biondo, el marido de Raquel Sánchez Silva. Desde entonces, la familia de él ha entrado en una espiral de acusaciones basadas, en muchos casos, en la especulación y la mentira. Desde España, la presentadora de televisión ha guardado un riguroso silencio que fuentes de su entorno atribuyen a la pretensión de respetar la memoria de su marido. En el fondo, el inmenso amor que sintió y aún siente por él. ABC ha accedido a numerosas pruebas que desmontan las distintas versiones ofrecidas tanto por Santina y Pippo, padres del cámara, como por Emmanuela y Andrea, sus hermanos, en revistas y platós de televisión, especialmente en Italia. Éstas son las mentiras de la familia de Mario Biondo.

1. Mario no se quitó la vida, fue asesinado

En un principio la familia de Mario, junto con Raquel, aseguró en un comunicado que «Mario quería vivir, no se quitó la vida». Sin embargo, con el tiempo la familia de él empezó a especular con la idea de un asesinato. «Si no encuentro la verdad, rezaré para que muera la persona que mató a mi hijo», dijo Santina a ABC. Poco importa que desde el primer momento la Policía descartara esa hipótesis porque ninguna prueba y ningún indicio apuntan a tal cosa. Si existiera la mínima sospecha, los agentes lo habrían investigado. El informe policial concluye que fue un suicidio porque nadie le quitó la vida. Aunque no es función de los agentes valorar cuál era la intención del fallecido, todo lo acontecido en la noche de autos apunta, según los informes y pruebas valorados por el juez y a los que ha accedido este periódico, a que fue un desgraciado accidente. Ni suicidio, ni asesinato. No en vano, el juez ha decidido sobreseer el caso. Y la familia a día de hoy no ha aportado ni una sola prueba para sostener su teoría, más allá de especulaciones.

2. Mario y Raquel estaban enfadados

«Dicen que Raquel estaba en Plasencia, no sé si habían discutido», contó Andrea Biondo a ABC. Raquel estaba en Plasencia, ella misma lo tuiteó, y, efectivamente, en Madrid habían discutido, como cualquier pareja, pero se arreglaron antes de que ella saliera de viaje. Tan es así, que esa noche conversaron por whatssap hasta la 1.10 de la madrugada, momento en el que se despidieron para dormir, no sin antes declararse su amor. Decenas de mensajes propios de dos personas enamoradas. A quien Mario no deseó buenas noches fue a sus hermanos, con los que estuvo hablando por Facebook hasta un rato antes, entre las 21.05 y las 00.06. La conversación se terminó sin que ninguno dijera «adiós». Eso, para la familia Biondo, es otro motivo para la especulación. Pero Mario estaba mandándose mensajes con su esposa.

3. Raquel quiso incinerar el cuerpo para destruir pruebas

Raquel sabía que el deseo de Mario para el día de su fallecimiento era ser incinerado y su intención era respetar la memoria de su marido. Pero la familia Biondo prefería que fuera expatriado a Italia y enterrado allí, pese a que eso suponía prolongar el sufrimiento, además de un importante desembolso económico. Finalmente, se cumplió el deseo de la familia, que fue costeado por la presentadora. Los Biondo, han llegado a insinuar que Raquel quería incinerar el cuerpo para destruir pruebas. Sin embargo el análisis toxicológico se realizó en el primer momento, durante la autopsia. Por cierto, la familia también ha hablado de «los informes», en plural, cuando simplemente hay uno. Eso sí, sus conclusiones son claras: esa noche Mario había consumido cocaína.

4. Raquel nunca les facilitó el informe forense

Cuando la familia Biondo comenzó la campaña de desprestigio en las redes sociales, Emmanuela publicó en Facebook: «Ahora sólo queremos saber por qué… ¿Qué ha sucedido?». También su hermano Andrea dijo a ABC: «Un periódico ha podido tener acceso al informe policial y forense y nosotros no». Pero la realidad es que en todo momento la familia estuvo informada de todo. Es más, cuando llegaron los padres, Raquel pidió al forense que les recibiera, y así fue. Pese a todo, los padres aseguraron: «Raquel los tenía (los documentos) de antes, dijo que nos lo iba a mandar, pero nunca lo mandó». Habría que preguntarse entonces quién filtró a la RAI el informe toxicológico.

5. Raquel no responde a las llamadas

«La última vez que se puso en contacto con nosotros fue el 10 de junio y nos llamó solo por razones económicas», dijo Andrea a ABC. Por su parte, la madre aseguró que el seis de julio fue la última vez que hablaron. Una mentira más: Raquel quiso pedirles respeto y explicarles su dolor, por lo que el 10 de julio les mandó un extenso correo electrónico, dirigido a Santina, en el que les decía que a su marido no le habrían gustado esos comportamientos. Para evitar malos entendidos, lo envío en español y traducido al italiano, como ha podido comprobar ABC.

6. «Raquel sólo nos llamó por razones económicas»

Esta fue la afirmación que Andrea contó a ABC, pero la realidad es otra. Pese a que su deseo no era enterrar a Mario en Italia, Raquel corrió con los gastos de la expatriación del cadáver y del entierro. Después, el padre de él le preguntó cómo podían ayudarla económicamente, a lo que Raquel respondió que la venta de la moto y el equipo fotográfico de Mario podía ser de gran ayuda. Según el entorno de Raquel, la familia de su marido le pidió un inventario de sus bienes, que ella les remitió. Incluso, organizó todos las posesiones de él para que pudieran llevárselas a Italia con facilidad. Aunque ellos la vuleven a acusar de querer dinero, Raquel renunció a la herencia.

7. «No nos interesa ver a Raquel»

«No sé si Raquel está en Madrid, pero no me interesa, ella no se interesó por nosotros, ella no se interesa por la verdad», aseguró Santina a ABC. También el hermano de Mario dijo que no quería hablar con ella ni verla en Madrid. Sin embargo, en dos de sus viajes a la capital han rondado las inmediaciones de los lugares en los que se encontraba Raquel. Vinieron a Madrid en una de las últimas ediciones del Mercado de Motores y en la «Vogue Fashion Night Out» se acercaron hasta la carpa donde la periodista estaba trabajando y dijeron a una revista que habían ido «a ponerla nerviosa».

8. Críticas del viaje a Formentera

Raquel tenía previsto viajar a Formentera con Mario por su primer aniversario de boda. Pese a que ella explicó a la familia Biondo que la isla era un destino muy especial para ella y su marido, ellos no entendieron el fin de ese viaje. «Raquel se fue a Formentera tras la muerte, era un viaje que iba a hacer con Mario y se fue con amigos», lamentó la madre. La opinión del hijo era otra: «Raquel ha ido a Formentera para olvidarse de Mario y hacerse fotos». El entorno de Raquel explica que la verdad es diferente: Raquel mantuvo ese viaje porque lo había planeado con su marido y porque cada rincón le recuerda a él.

9. «No vamos a hacer ninguna investigación»

Otra de las contradicciones de la familia. Emmanuela Biondo aseguró en ABC: «No haremos ninguna investigación», pese a que habían contratado a un abogado, y a Raquel le habían comunicado su interés de indagar para destapar el supuesto asesinato de Mario. Sin embargo, la familia se desdecía una semana después.

10. La casa era un descontrol de llaves

La familia de Mario dijo en una entrevista concedida a la «RAI», la televisión pública italiana, que no entendía cómo le habían devuelto a Raquel las llaves de su apartamento ya que tal vez podría eliminar pruebas. Sin embargo, según ha confirmado este periódico, la primera vez que la presentadora entró en su casa tras la muerte de su marido lo hizo acompañada por la familia. Además, tan solo cinco personas tenían copia de las llaves: el matrimonio, una vecina, la señora de la limpieza y la madre de Raquel

11. Conclusiones del análisis toxicológico

Esa noche, Mario Biondo consumió cocaína. Antes de tener las conclusiones definitivas, el forense confirmó que un primer análisis realizado en el orificio nasal había dado positivo, pero que había que esperar al informe final. Los padres de Mario aseguraron a este periódico que el juez les había dicho que «Mario no se drogó». Sin embargo, ellos mismos filtraron hace unas semanas el análisis toxicológico de su hijo a la televisión italiana. La conclusión era clara e indubitable: esnifó cocaína y bebió alcohol.

12. Vendió las fotos del funeral

A Raquel la han llegado a acusar de vender las fotos del funeral. Tres fotógrafos asistieron a ese acto: dos de agencias italianas y uno de una revista española. El entorno lo niega con rotundidad y explica que esa no es la actitud de una mujer que ni siquiera vendió las fotos de su Boda.

13. «Raquel no se ha ocupado de nosotros»

Cuando la familia de Mario visitó Madrid por primera vez tras la muerte del cámara, fueron atendidos permanentemente y durante nueve días por los amigos y familiares de Raquel. Es más, fueron alojados, al igual que ella, en el hotel Room Mate Óscar del centro de la capital. Fue una atención del dueño de esta cadena de hoteles, amigo de Raquel, que reservó una planta para todos ellos.

El informe policial, el análisis toxicológico, los whatsapps enviados entre la pareja horas antes del fallecimiento, los correos electrónicos que Raquel mandó a la familia de su marido... numerosas pruebas apuntan a que las distintas versiones ofrecidas por la familia son falsas. Pero, por encima de todo, la decisión de un juez español de archivar un caso que considera cerrado.