Kiko Rivera demanda a Jessica Bueno por llevarse a su hijo
Jessica y Kiko cuando tuvieron a su hijo - abc

Kiko Rivera demanda a Jessica Bueno por llevarse a su hijo

La madre de Francisco anunció por un burofax la ruptura del convenio y su mudanza a Éibar

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Estaba claro que este asunto iba a acabar mal y, por mucha cara de niña buena que ponga Jessica Bueno en l a presentación de vestidos de novia de St. Patrick, lo cierto es que su forma de actuar nada tiene que ver con su manera de expresarse en público. «No voy a entrar en polémicas. Lo único que quiero es ser feliz y estar con mi bebé», dijo. «Se trata de un menor y prefiero no hablar de estos asuntos», continuó. «Los pasos que he dado, es porque estoy bien asesorada», etc.

Tiene 23 años y lleva luchando por ser modelo desde adolescente, pero la realidad es que se la conoce a raíz de su relación con Kiko Rivera y, sobre todo, por su afán en darle un hijo. Hay que recordar que Jessica y Kiko anunciaron junto con Isabel Pantoja en una exclusiva que iban a tener un bebé. Ese embarazo se malogró, se acabaron sus planes de boda y en una rápida reconciliación Jessica volvió a quedarse embarazada, que está claro era su principal interés. Fue nacer el pequeño Francisco y a los dos meses la pareja ya estaba más que rota. La sorpresa llegó cuando Jessica anunció vía Twitter que ya estaba enamorada de un futbolista, y desde entonces, su relación con Kiko ha sido de tira y afloja: ahora nos llevamos bien y hay buen rollo, ahora hablas con mi abogado y me voy a vivir a Éibar...

Eso es precisamente lo que ha ocurrido estos días. Como ya informé, el pasado 15 de junio la pareja firmó un convenio regulador que nunca se ha ratificado ante el juez. Jessica se quedaba con la guardia y custodia del niño, mientras que Kiko tendría que pasar una manutención de 1.200 euros y un régimen de visitas muy amplio, ya que los fines de semana trabaja como DJ. Pocos días después, Kiko decidió que iba a luchar por la custodia compartida y ahí empezaron los problemas. Pasamos de ver cómo Jessica era la que llevaba a su hijo a la finca Cantora para que Isabel lo cuidara a cómo era la artista quien se personaba en el domicilio de la modelo para recoger a su nieto. Pero el miedo en el clan Pantoja era que Jessica se fuera a vivir con su actual amor a Éibar.

Dicho y hecho. Aprovechando que la Pantoja está en México, su hijo recibió el pasado día 19 de septiembre un burofax del nuevo abogado de su ex (los anteriores parece ser que han declinado seguir en su defensa) comunicándole que desde el día 20 su hijo Francicocambiaba de domicilio al irse a vivir a Éibar. En cuanto al convenio que habían firmado, informaba que se rompía. Kiko se quedó mudo, inerte, sin saber cómo reaccionar. Jessica cumplía su propósito de irse de Sevilla a pesar de que él había alquilado una casa cerca de la suya para poder estar al lado de su hijo y disfrutar de él todos los días que le correspondía.

Fue Jessica quien a l día siguiente recibió otro burofax de parte de la defensa de su ex. El texto expresaba el rechazo a ese cambio y la instaba «a la reflexión por esa actuación tan intempestiva y unilateral». A los pocos días se presentaba en el juzgado de Sevilla una demanda contra Jessica Bueno. Se solicitaban unas medidas provisionales, inmediatas y urgentes previas a la presentación de la demanda sobre guardia y custodia del hijo. Esta urgencia se debe a lo que se considera una decisión «caprichosa» por parte de la modelo, ya que «no hay ninguna razón que justifique la urgencia de cambio del domicilio del menor al no existir motivos laborales ni de arraigo familiar».

Sin consenso

Hay que recalcar que se ha llevado al menor «sin autorización paterna, ni tampoco la del juez. Se trata entonces de su propia voluntad de irse a Éibar con su nueva pareja sentimental, dado que es precisamente en esa localidad donde reside actualmente el futbolista Jota Peleteiro, con quien Jessica tiene una relación». La demanda se centra en el incumplimiento de las obligaciones de la patria potestad por parte de la sevillana, que es compartida. Ella ha sido quien, sin consenso previo, ha decidido mudarse y ha alterado lo que consideran el bienestar del niño al cambiar de entorno social, familiar, y el desarrollo educativo y cultural. Aún es muy pequeño, pero, si todo sigue así, el nieto de la Pantoja estudiaría en una escuela del País Vasco y se desarrollaría alejado de sus familias materna y paterna, que siguen en Sevilla.

De momento, la cosa está en los juzgados. Antes de un mes habrá auto sobre estas medidas de carácter urgente, que son el «aperitivo» del juicio por la guardia y custodia del niño. En fin, un problema que añadir a la lista de Isabel Pantoja, que está a punto de regresar a España.