La dirigente del Partido Popular, sin sombrilla y a pleno sol,estuvo acompañada por un grupo de amigos y familiares
La dirigente del Partido Popular, sin sombrilla y a pleno sol,estuvo acompañada por un grupo de amigos y familiares - gtres

El primer chapuzón del verano para María Dolores de Cospedal

Se toma un respiro en Guadalmina, localidad malagueña frecuentada por Aznar y Arenas

Actualizado:

Tras un curso bastante agitado, que ha concluido con su declaración como testigo en el caso Bárcenas, María Dolores de Cospedal se está tomando unos días de vacaciones y para ello ha elegido Guadalmina. La secretaria general del PP ha encerrado en el armario su vestimenta de política profesional y se ha enfundado un biquini oscuro, que le ha permitido lucir un tipo más que aceptable para sus 47 años de edad. Eso reflejan estas imágenes, tomadas al mediodía del pasado jueves en las playas de la localidad malagueña, donde Cospedal se dio un baño junto a su hijo Ricardo.

Tanto ella como su marido, Ignacio López del Hierro, se han dejado ver por el lujoso Beach Club El Ancla, situado en la playa de Linda Vista, a menos de un kilómetro de Gualdamina Beach. Es el residencial donde, precisamente, el extesorero del partido tiene un apartamento; eso sí, a nombre de su mujer, Rosalía Iglesias. Otros residentes ilustres de la zona son el ex presidente del Gobierno José María Aznar y Ana Botella, o el vicesecretario nacional del PP para asuntos territoriales, Javier Arenas. «Ésta es una zona muy tranquila, a la que vienen, sobre todo, vascos y madrileños», afirma Rubén Cárdenas, responsable del chiringuito Sutra Beach, sobre un enclave que fue descubierto y explotado por la familia Goizueta a partir de la década de los años 30 del siglo pasado.

Paz para los políticos

Situado en el límite occidental de Marbella, lindando con el término municipal de Estepona, esta dorada franja de costa se ha convertido, por mor de su aislamiento, en lugar frecuente de veraneo tanto de políticos como de empresarios de éxito, que buscan en él la paz que no pueden hallar en destinos más conocidos de la geografía española.

De hecho, parece reinar en Guadalmina un silencio en torno a cuestiones políticas. Un ejemplo es el club El Ancla, que pasa por ser el cuartel general oficioso de la cúpula del PP en la zona, y donde sus trabajadores se muestran totalmente reservados a la hora de hablar de los dirigentes del partido que han disfrutado de su piscina o de sus privilegiadas vistas a pie de playa, algo que niegan sistemáticamente. Por todo ello, la secretaria general del PP y su familia pueden estar tranquilos, porque nadie en Gualdamina va a molestarles cuando salgan a hacer deporte, a tomar el sol o a disfrutar de la gastronomía local.