La maldición de los Douglas
El actor y director de cine Michael Douglas - afp

La maldición de los Douglas

Michael Douglas empieza a recuperarse de los problemas que han rodeado a su familia

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Michael Douglas vive en Cannes un momento de gloria profesional, con mucha energía positiva, mientras que en lo personal parece que sus problemas empiezan a despejarse. Atrás quedan dos duros años, sin duda, los más difíciles para la familia Douglas. Primero fue la encarcelación de su hijo mayor Cameron (34), fruto de su matrimonio con Diandra Zouker, que fue condenado a cinco años de prisión por traficar con drogas. Poco después tuvo que hacer frente a un cáncer de garganta y, por último, la hospitalización de Catherine Zeta-Jones.

Recuperación

Hasta diez kilos llegó a perder el actor como consecuencia de la quimioterapia y la radiación. Se ha ido recuperando poco a poco gracias su buen estado de ánimo. «Me arrepiento de muchas cosas que no hice en mi anterior matrimonio, por eso cuido tanto a mi familia. Necesito darles cariño y tiempo. No quiero más arrepentimientos en mi vida. Quiero calidad, en mi trabajo y en mi relación». Lleva una década casado con Catherine Zeta-Jones de quien se enamoró cuando ella interpretaba a la protagonista de la película «El Zorro». Douglas tiene dos hijos con la actriz británica: Dylan (11) y Carys (8) «un segundo matrimonio y una segunda oportunidad», dijo el actor cuando se casó.

Michael Douglas, la superestrella conocida por sus papeles de macho en películas como «Atracción Fatal» o «Instinto Básico», se atreve en su última cinta, «Liberace», con un personaje completamente opuesto: «un hombre que trató por todos los medios de protegerse», confiesa el actor. Como su personaje, Douglas intenta resguardarse de la sombra de la enfermedad que padece Catherine Zeta-Jones. «Ella está bien. Los medicamentos de la bipolaridad requieren un equilibrio que en algunos momentos pueden llevarte por una colina empinada y te resbalas». En el periódico inglés «Daily Mail» aseguran que si bien la publicista de la actriz trató de restar importancia al asunto existen rumores sobre la existencia de problemas en el matrimonio Douglas.

Rumores de separación

Al parecer, Michael estuvo viviendo un mes en un hotel de Nueva York tras abandonar el apartamento familiar. Una decisión que podría explicar por qué Catherine ingresó en el hospital al mismo tiempo que Michael empezaba su promoción. Según su portavoz, Catherine estuvo treinta días en el hospital para monitorear sus medicamentos. Algo poco habitual, según especialistas en este tipo de enfermedades: «Lo que ha dicho su publicista no tiene mucho sentido», aseguró la reconocida psiquiatra de Beverly Hills Carole Lieberman al Daily Mail. «Los pacientes no son coches, no siguen un programa de mantenimiento. Los pacientes admitidos en una unidad de psiquiatría deben presentar cuadros serios y que necesitan hospitalización».

Catherine Zeta-Jones consideró que ciertas actitudes británicas eran culpables de su enfermedad: «Digamos que las emociones te aplastan y eso conduce a la depresión». En cuanto a su matrimonio, la actriz siempre ha explicado que la suya no es una relación convencional: «Nuestro matrimonio dura porque nos damos tiempo lejos uno del otro». Oportunidades para vivir alejados tienen muchas, desde Mallorca hasta las Islas Bermudas pasando por Nueva York o Quebec. De todos modos, Quizás por ello, Catherine no contempla un divorcio: «yo no pienso divorciarme nunca», dijo hace unos años.

En cuanto a Cameron, el hijo mayor del actor, ha luchado públicamente contra su adicción a las drogas y cumple una sentencia que le condena a nueve años en prisión. Douglas considera que el último castigo impuesto fue muy duro y lo atribuye a su nombre. El mes pasado Cameron perdió su apelación para evitar doblar cinco años su sentencia al descubrirse que su abogada le llevaba drogas dentro de su sujetador. «Mi hijo recibió la sentencia más dura que se ha impuesto en la historia del sistema penal norteamericano por posesión de drogas. Su caso fue una recurrencia menor. Estamos tratando de entender su justificación».

Y si ver a su hijo tras las rejas es difícil, nada se compara a lo que sufrió hace tres años al enfrentarse al cáncer de garganta hace tres años. Una enfermedad que hizo que su padre, Kirk Douglas, no pudiera ni ver el filme « Liberace»: «creo que le incomodaba ver la escena de la muerte del personaje en la película. Le tocaba de cerca el corazón verme en esa situación», ha explicado en Cannes Michael. Kirk Douglas, el inolvidable Espartaco, no siempre tuvo esa actitud hacia su hijo. Durante un tiempo compitió con él por ser el mejor provocando tensiones entre ellos:«con el tiempo mi padre ha cambiado y yo también. Ahora existe entre nosotros una gran comunicación. Afortunadamente la relación personal con mi padre ha mejorado». Es la misma esperanza que mantiene Douglas con su hijo Cameron:«Fui un padre ausente en su vida. Reconozco mi parte de culpa en su situación».

La exmujer

Pero los problemas de los Douglas no acaban aquí. Diandra Zouker, de quien Michael se divorció en el año 2000, ha emprendido una batalla legal contra su exmarido en una arriesgada apuesta por hacerse con parte de las ganancias que Michael pueda conseguir con su trabajo en el futuro. Deseando terminar con la pesadilla, el actor reconoce refugiarse en sus hijos pequeños: «Ellos son mi alegría. Creo que profesionalmente y en todo lo demás también me como las ganas de vengarme».