Benjamín de la Fuente: «Nunca debí casarme con Luján Argüelles»
Benjamín de la Fuente, exjugador de baloncesto y administrativo - belen diaz

Benjamín de la Fuente: «Nunca debí casarme con Luján Argüelles»

El exmarido de la presentadora cuenta a ABC cómo fue el declive de su relación

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Cuando las grabadoras están apagadas, Benjamín de la Fuente se muestra igual de prudente que cuando están encendidas. Hemos quedado para hablar de la persona que le puso en el papel couché, porque Benjamín, exjugador de baloncesto convertido en administrativo, tenía una vida feliz hasta hace tres años. Su novia era la periodista asturiana Luján Argüelles y pronto llegó la boda, en 2009. Su vida era la de cualquier matrimonio hasta que Cuatro fichó a la presentadora y formatos como «¿Quién quiere casarse con mi hijo?» la convirtieron en la celestina de la caja boba. Entonces, dice Benjamín, todo empeoró, hasta que llegó el fin en 2012. Ella le pidió el divorcio mediante un mensaje de Whatssap y, después de tres meses de infructuosas conversaciones, él aireó sus problemas por Twitter. Ahora reconstruye su historia para ABC.

«A medida que ella trabajaba en televisión todo iba empeorando», explica Benjamín. «El día a día con Luján es muy complicado porque el trabajo le provoca muchas inseguridades». Atendiendo a su versión, desde hace tres años la presentadora está obsesionada con su trabajo. «Es la mejor en lo suyo, pero no sabe ser feliz», sentencia. Según sus palabras, la periodista está siempre pendiente de sus cuotas de audiencia, así como de qué dice la prensa de ella.

Divorcio por WhatsApp

Meses antes de la separación, Luján abrió la empresa Lubenpi S.L. gracias a un aval de 30.000 euros aportado por el padre de Benjamín. Era junio y la pareja estaba bien. Tanto que en septiembre se marcharon de vacaciones a su casa de Ibiza. «A los dos días de volver, Luján se fue a trabajar y, cuál es mi sorpresa cuando me manda un mensaje pidiéndome que me vaya de casa. Yo pensaba que era una broma, pero no fue así», revela. Durmieron cuatro días en cuartos separados. «Ella quería arreglarlo pero me di cuenta de que no era feliz, nunca debí casarme», reflexiona.

Entonces él se fue de casa y le pidió a Luján el aval de su padre. Ella le convocó en octubre a una «reunión orquestada». «Me pedían que renunciara a todo y que firmara una cláusula de confidencialidad». Asegura que le corresponde la mitad de la casa de Ibiza y uno de los perros. Después de ese encuentro ella le ha pedido el divorcio y él ha exigido por Twitter el dinero de su padre. Benjamín me muestra los correos que muestran que el dinero está disponible, pero que su exmujer no firma los papeles para devolvérselo. «Decidí hacerlo público para que mi padre reciba su dinero».