Los Bardem firman la paz con sus exempleados
Pilar Bardem y sus tres hijos aportarán capital a la empresa para pagar las indemnizaciones - Reuters

Los Bardem firman la paz con sus exempleados

Tras un mes y medio, el martes llegaron a un acuerdo respecto a las condiciones del ERE

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Un mes y medio después de que Mónica Bardem comunicara a sus empleados el cierre del restaurante La Bardemcilla, por fin se ha llegado a un acuerdo. Los once trabajadores con los que cuenta el establecimiento serán despedidos a través de un expediente de regulación de empleo.

El motivo para hacer efectivo el ERE que en un primer momento los Bardem quisieron retirar es que «la Ley actual no permite otra forma de terminar los contratos de trabajo cuando el número de trabajadores sea igual o superior a 10», explicó ayer en un comunicado Julio San Román González, abogado de la saga.

Pese a que en un primer momento los dueños quisieron que Fogasa se encargase de los incentivos y que pagase 20 días por año, el acuerdo ha sido favorable para los trabajadores: 35 días por año trabajado, además de 30 días de salario. Sin embargo, los hermanos Bardem y su madre inyectarán capital en la sociedad que gestiona el restaurante -Mi Buenos Aires Querido S. A.- para pagar ellos las indemnizaciones.

Según explican fuentes allegadas a los exempleados, lo más inmediato es el cobro del mes de marzo, ya que «están en una situación muy comprometida», pues desde el 28 de febrero no tienen ingresos.

Crónica de un ERE

Mónica Bardem era dueña de dos restaurantes en la capital: La Bardemcilla y La Bardemcilla de Santa Ana. Mientras que el primero lo tenía abierto junto a sus hermanos y su madre, el segundo era una empresa que regentaba con su exmarido.

Fue a finales de marzo cuando los medios conocían la noticia del cierre de La Bardemcilla. Pero el restaurante lucía su aspecto habitual el lunes 25 de marzo. Cerrado como todos los primeros días de la semana desde su apertura en 1998, solo el relato de uno de los camareros hacía presagiar su cierre.

El cinco de marzo Mónica colgó un cartel en la puerta de las cocinas en el que convocaba una reunión urgente con los once empleados del local. ¿El motivo? La empresa no tenía fondos, hecho que provocaba el cierre del restaurante y el consiguiente despido de sus trabajadores.

Pero la mala noticia se convirtió en una desgracia. Tres días después de aquel jarro de agua fría, la hermana de los actores aseguraba que los problemas económicos eran tales que un expediente de regulación de empleo era la única manera de llevar a cabo el despido y las condiciones, las peores. Les remitía a Fogasa para cobrar las indemnizaciones que serían de 20 días por año trabajado y no les iba a pagar el mes de marzo.

Cuando el 27 de marzo los medios se hicieron eco de esta noticia y el público criticó su actitud, los Bardem enviaron un comunicado asegurando retirar dicho ERE: «Hemos dado instrucciones claras a la administradora de la compañía para que proceda de inmediato a retirar el expediente de regulación de empleo. No estamos dispuestos bajo ningún concepto a someter a nuestros trabajadores a un procedimiento de estas características amparándonos en una reforma laboral contra la que nos hemos manifestado públicamente».

Pese a esta rectificación, las fuentes legales consultadas por ABC aseguraron que retirar un ERE no era algo tan fácil. El acuerdo no llegaba, los trabajadores no percibían ni salario ni paro y las amenazas se convirtieron en un hecho.

« Los Bardem intentan amedrentarnos», aseguraban a ABC. Porque el abogado de la cinematográfica familia había enviado dos burofaxes, uno a un trabajador pidiéndole que dejase de hablar y otro al abogado de los empleados: «le amenazaba con denunciarle ante el colegio de abogados».

Entonces llegó el pasado martes 16 de abril y las partes se encontraron por la tarde, y mantuvieron una reunión de dos horas, y firmaron el acuerdo: 35 días por año trabajado y el mes de marzo. «La indemnización pactada excede sustancialmente lo establecido en la Ley para este supuesto», dice San Román en el comunicado.