La sobriedad como estilo
Bufandas. Don Felipe lleva esta prenda con mucho estilo, integrada dentro del traje - Isabel Permuy
FELIPE VI, GARANTÍA DE FUTURO - LA PERSONALIDAD

La sobriedad como estilo

El futuro Rey ha sido incluido en varias listas de elegancia internacionales. Diez son las claves de su sello personal

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«Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos» («El Príncipe», de Maquiavelo)

La sobriedad es la clave del estilo del Príncipe Felipe, y es sinónimo de cualidades que probablemente también le sean propias: templanza, moderación, mesura y frugalidad. Menos aficionado a la ropa que su padre y más austero en el vestir, el otrora joven de estilo indefinido adquiere sus propias maneras. Don Felipe es clásico, pero con un toque moderno. Veamos algunas claves que le sitúan en las listas internacionales de los más elegantes.

Sus trajes. Nuestro futuro Rey es desde hace más de treinta años cliente de la sastrería madrileña de Jaime Gallo. Predominan en su elección los trajes grises, aunque pensamos que los azules no excesivamente oscuros le sientan mejor a su tez. Le gusta la raya diplomática, que combina bien con camisas y corbatas.

Chaquetas de sport. Últimamente es más atrevido en la elección de sus chaquetas de sport, recurriendo a tejidos más novedosos, a tonos azulados y marrones más claros y a cortes ligeramente más entallados. Incluso ha lucido alguna chaqueta en terciopelo azul oscuro no tan de nuestro gusto. Aunque es muy alto, quizá podría actualizar sus chaquetas de sport rebajando un centímetro o dos el largo.

Sus camisas. Elaboradas en la centenaria camisería Burgos, suelen ser en azul muy claro o a rayas blancas y azules muy discretas. Acierta porque le favorecen mucho más que las blancas, que le hacen parecer más pálido. Las combina incluso con trajes de raya diplomática y alpaca. El cuello, ni tan abierto como el italiano ni tan cerrado como el inglés, lo lleva en un punto medio. Utiliza además camisas de sport de la marca Mirto.

Corbatas y bufandas. Aligera a menudo su atuendo de sport prescindiendo de la corbata y no sale mal parado. Observamos una manera peculiar de anudarlas. Algunos colores brillantes o verdes muy claros ni le favorecen ni son las más indicados. Lleva las bufandas de lana con mucho estilo, integradas como parte del traje.

Zapatos. Además de los Oxford de cordones para los trajes, Don Felipe utiliza a menudo mocasines cuando va de sport y naúticos en verano. Elige bien sus zapatos, aunque en alguna ocasión ha mezclado trajes de raya diplomática gris con zapatos de cordones en color camel, una mezcla poco habitual. No le van especialmente bien las poco atractivas abarcas menorquinas que llevan a menudo catalanes y mallorquines.

Sus uniformes militares. Los encarga a su sastre para tal propósito, Cecilio Serna, en la calle Miguel Ángel. Allí realizan sus uniformes de tierra, mar y aire, siempre siguiendo las pautas concretas de las Fuerzas Armadas.

Ropa de sport. Sus abrigos de sport son a menudo de la marca Belstaff. En verano, mejor con pantalones chinos que con pantalones cargo. Le sientan bien los polos oscuros.

Las cazadoras. Son uno de sus artículos fetiche, aunque solo nos gustan las de ante en color camel durante el día. Las prendas de cuero negro quizás sean de lo menos favorecedor de su guardarropa.

Frugal en los accesorios. Aparte de llevar muy bien llevadas las bufandas grises en invierno, no utiliza muchos accesorios: no lleva pañuelo de bolsillo ni gemelos muy visibles. En cambio, le gustan los relojes. Siempre en la muñeca derecha, como el Rey, Don Felipe luce una buena colección de relojes de casas prestigiosas.

Con y sin barba. Por muy impecable que luzca al ir afeitado, la barba le favorece, hace su mirada más profunda y le da un toque de fuerza, masculinidad y madurez.