Priscila de Gustin posa en el salón The Mad Room
Priscila de Gustin posa en el salón The Mad Room - Ernesto Agudo

Priscila de Gustin cambia las pasarelas por las tablas de surf

La exmodelo reside en Bali volcada en un proyecto para ayudar a niños con discapacidad

MadridActualizado:

Después de desfilar por todo el mundo y posar para muchos de los grandes fotógrafos, Priscila de Gustin se ha bajado de las pasarelas para subirse a una tabla de surf, y ayudar a muchos niños desfavorecidos para devolverles la sonrisa. «Pablo (Cutillas) y yo nos hemos ido a vivir a Bali donde hemos montado un campamento surfero y una fundación para acercar el mundo del mar y las olas a los niños sin recursos o con algún tipo de discapacidad», cuenta a ABC. La novia del exfutbolista del Logroñés fue el rostro de Swarovski, Toypes y Manifesto de Isabella Rosellini, y aunque trabaja esporádicamente en algunas campañas de ropa de playa indonesia, está feliz con su nueva vida sorteando las olas. «Empecé a practicar este deporte hace 4 años, y aquí podemos hacerlo todos los días del año. Dejamos a las niñas en la guardería y el colegio -Alanah tiene 10 meses y Teresa 5 años- y Pablo y yo surfeamos durante una hora, antes de ir al campamento, y solemos volver a meternos al agua con Teresa durante la puesta de sol», cuenta. Su hija mayor parece que seguirá también los pasos de su madre tras las cámaras porque ha hecho ya campañas internacionales.

¿Por qué Bali? «Pablo vivió 8 años allí, y cuando me llevó a conocerlo me enamoré de la Isla de Sumbawa y decidimos quedarnos y montar Reef House en Bali, la escuela de surf, con o sin alojamiento, para aficionados», explica. «Ya teníamos en Asturias una escuela de fútbol y surf y vimos una oportunidad de inversión allí, aunque seguimos manteniendo el negocio de España. Por eso volvemos de vez en cuando, y para los eventos de la fundación que lleva mi nombre, como el III Surfing Say by Totto que hemos organizado el 18 de Mayo en nuestra escuela Las Dunas de Salinas, donde metemos a 20 niños con síndrome de Down al agua».

Aceite de oliva en la maleta

¿Qué echas de menos de aquí cuando estás allí, y de allí cuando estás aquí? «De España echo de menos a la familia y el aceite de oliva extra (lleno mi maleta de botellas cada vez que vengo), y de Bali la forma de vida que llevamos, sin tantos problemas políticos. No tenemos ni televisión por lo que nos enteramos solo por redes de lo que pasa en España». Su neceser español tampoco es el mismo que el balinés. En la isla está lleno de protección para el pelo de Kérastase y botes de Waterlover Sunmilk de Biotherm (96% biodegradable) «porque la sal y el cloro de las piscinas son bastante fuertes, me destrozan el pelo y se me llena la cara de granitos con tanta humedad».

Su caballo de batalla es el pelo, que se vuelve indomable en un clima tan húmedo. «Lo tengo fino y muy encrespado y en Bali solo puedo llevarlo recogido porque con el calor y la humedad me salen caracoles en las sienes y termino pareciendo un león», dice entre risas. «En cuanto piso tierra española, lo primero que hago es soltármelo sin miedo a que alguien me compre un cepillo para que me peine», bromea. En esta visita a Madrid ha probado en el salón The Mad Room el tratamiento antiencrespamiento «Alpha Técnic», «el primer alisador orgánico y natural que envuelve el pelo en cacao, y lo recupera sin que pierda volumen», como lo define Nadia, su creadora. «Estoy feliz con el resultado, porque he logrado, además de quitar el encrespamiento, proteger el tono rubio, que con el exceso de cloro suele ponerse verdoso. Y con los productos de mantenimiento espero que me dure el resultado hasta mi próxima visita», apunta De Gustin.