El peligroso adiós a la Cienciología
Plácido Domingo Jr. - EFE

El peligroso adiós a la Cienciología

Plácido Domingo Jr. confiesa ser víctima de ataques tras abandonar la famosa congregación de Hollywood

LOS ÁNGELES Actualizado:

El mundo de la ópera se ha visto sacudido con las especulaciones en torno a la familia de Plácido Domingo, desde que su segundo hijo confesara públicamente su salida de la Iglesia de la Cienciología. Hace unos días, la revista «Miami Village Voice» publicó una entrevista con Plácido Domingo Jr. en la que acusaba a esta organización de tomar medidas en su contra, dada su decisión de abandonarla después de 20 años de permanencia.

Para Domingo Jr., las acciones de la Cienciología son «aterradoras y patéticas». Terminó con la Iglesia porque algunos de sus miembros le obligaban a «desconectar» de su ex mujer, Samantha Domingo. Tras su renuncia pública, se ha desatado la tormenta. Y es que desde el seno de la congregación se está animando a otros miembros de la misma a borrarle de Facebook. Los ataques contra su persona han llegado hasta tal punto que en internet ya están apareciendo detalles íntimos que él solo habría revelado en sesiones confidenciales.

Plácido Domingo Jr. reconoce que al igual que él, el mayor de sus hermanos, José, ha sido cienciólogo desde hace mucho tiempo y que su padre jamás les ha cuestionado por ello. «Nunca se ha involucrado con la Iglesia. Siempre ha respetado nuestra opinión. Es un hombre sabio», cuenta.

La Cienciología, bien asentada en diversos países, ha cultivado sus relaciones en la industria del entretenimiento, enraizándose en buena parte de Hollywood. Numerosas estrellas del cine son miembros, con Tom Cruise y John Travolta como banderas.

Sin embargo, en los últimos años varios célebres integrantes de la congregación la han abandonado, tal y como ha hecho Plácido Domingo Jr. Entre ellos destaca el director Paul Haggis, ganador de un Oscar por «Crash» y quien ha detallado la historia de sus más de 35 años en la Cienciología en una carta dirigida a la revista «The New Yorker».

Romper con el pasado

Haggis acusa al grupo de defender la llamada «Proposition 8», que restringe los derechos de los homosexuales en Estados Unidos; de su afán por desmentir la existencia de la llamada «práctica de la desconexión», por la que la Cienciología obliga a sus correligionarios a evitar todo contacto con amigos o familiares que no tengan la misma creencia; y de divulgar información personal de sus antiguos practicantes. Precisamente, las dos últimas acciones son las que han provocado el abandono de Plácido Domingo Jr.

Trato intolerante

En su relato, Paul Haggis señala directamente al portavoz nacional de la Iglesia de la Cienciología en Estados Unidos, Tommy Davis: «Tommy, hace diez meses te escribí para que hicieras una declaración pública de denuncia de las acciones de la rama de San Diego de la Iglesia de la Cienciología. Su apoyo público a la «Proposition 8», una legislación llena de odio que ha conseguido restringir los derechos de los gaysy lesbianas de California, nos avergüenza a todos. Te he llamado, te he escrito, te he implorado que condenaras sus acciones. Te dije que, con toda honestidad, no podía ser miembro de una organización que tolerara el maltrato a los homosexuales».

También habla sobre la «desconexión», una práctica que Davis negó en una entrevista con la CNN. «Me quedé anonadado cuando lo desmentiste. Todos sabemos que esta práctica existe. No tenía que buscar pruebas, porque estaban en mi propia casa», indica Haggis. «Ordenásteis a mi mujer que se desconectara de sus padres por algo absolutamente trivial que hicieron 25 años atrás, cuando abandonaron la iglesia. Tommy, sus padres son una encantadora pareja de jubilados que jamás han dicho nada malo sobre la iglesia. Ni son unos maníacos a favor, ni unos enemigos en contra de la Cienciología. Mi esposa rompió contacto con ellos debido a su terrible dolor personal. Yo me negué a hacerlo. Nunca se me ha dado bien seguir órdenes, especialmente cuando son moralmente condenables. Durante un año y medio, una época terrible, mi mujer no habló con sus padres y se vio obligada a restringirles el contacto con su nieto».

Lisa McPherson

En la carta, Haggis también cita una serie de artículos demoledores recogidos en el diario «St. Petersburg Times» sobre el caso de Lisa McPherson, fallecida de un «tromboembolismo pulmonar» mientras estaba al cuidado del Flag Service Organization, organismo que forma parte de la estructura de la Cienciología. Según un primer informe del médico forense, Lisa estaba «muy delgada, severamente deshidratada y tenía contusiones y mordeduras de insectos».

Los artículos cuentan con información de primera mano de ex altos miembros de la organización, al parecer desvelada por la propia Cienciología. Para Haggis aquello ha sido la gota que colmó el vaso: «Me perturbó sobremanera, Tommy, ver cómo dabas a la prensa detalles de confesiones, en un intento de avergonzarles. Un sacerdote iría a la cárcel antes de desvelar ese tipo de secretos. Esa es la clase de integridad que creía que teníamos, pero es obvio que nuestro estándar es bastante más bajo», lamentaba el director.