feliz aniversario

Un sencillo triciclo a motor fue el origen de la marca de automóviles de lujo más famosa del mundo, que ahora cumple su 125 aniversario

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MERCEDES-BENZ

El 29 de enero de 1886, la oficina de patentes de Berlín admitía la patente de un curioso vehículo sin tracción animal, movido por un pequeño motor de gasolina (que debía comprarse en la farmacia), de tan sólo 0,9 caballos, con tres ruedas y que podía alcanzar una velocidad de 17 km/h. Este triciclo, presentado por Carl Benz, se puede considerar como el primer vehículo autopropulsado de la historia, junto al que, de forma paralela, desarrolló Gottlieb Daimler. Ambos fueron los fundadores de la actual Daimler AG y creadora de la prestigiosa marca Mercedes-Benz, fabricante de turismos, vehículos industriales y autobuses.

No es hasta los primeros años del siglo XX cuando apareció el primer coche con la marca Mercedes, el 35 CV, que en la compañía sigue considerándose como el arquetipo de los automóviles actuales por las cuatro innovaciones que introdujo y que aún hoy siguen vigentes: batalla larga, gran ancho de vía, centro de gravedad bajo y columna de dirección inclinada.

El origen del nombre

¿De donde viene el nombre Mercedes? Su origen reside en la hija del principal distribuidor de los coches de Daimler y Benz, el austriaco Emil Jellinek, que inscribió un vehículo Daimler, modelo Phoenix, en una carrera (que, por cierto, ganó) con el nombre de su hija Mercedes pintado en el capó. Al contratar la exclusividad de su distribución para Austria, Hungría, Bélgica, Francia y Estados Unidos, puso como condición que los coches se llamaran Mercedes. Así se hizo y, de paso, los propietarios de las marcas se evitarían problema legales, ya que Daimler había vendido el derecho del uso de su nombre en el exterior, motivo por el cual hoy en día se fabrican coches de lujo en Gran Bretaña con su nombre.

Al principio, los fabricantes Daimler y Benz competían entre sí. Sin embargo, una crisis económica durante los años 20 les llevó a la cooperación hasta que, en 1926, terminaron fusionándose, creando la firma Daimler-Benz AG para la fabricación de turismos y camiones Mercedes, con la estrella de tres puntas como logotipo, que había aparecido en un Daimler en 1909; más tarde, se agregaron los laureles y, en 1926, el anillo que une las puntas.

Una constante de la marca ha sido la búsqueda de la excelencia en todos los desarrollos, con la calidad como máximo objetivo en cada uno de sus vehículos. Actualmente, la marca de la estrella cubre un amplio espectro de vehículos que abarca desde turismos compactos (Clase A) hasta camiones pesados (Actros), pasando por berlinas de lujo (Clase S), furgonetas (Sprinter) y autobuses ( Citaro). La marca Smart se suma a este programa de productos como complemento con un utilitario urbano que, para muchos, es el coche ideal para moverse por la ciudad.

El actual Smart Fortwo se remonta al prototipo experimental NAFA (vehículo urbano) presentado por Mercedes-Benz a principios de los años 80. Este prototipo de dos asientos fue el punto de partida de dos caminos paralelos que conducirían, en la década de los 90, a los primeros modelos compactos de la empresa: la Clase A y el Smart City Coupé, predecesor del actual Smart Fortwo.

Ante todo, seguridad

Al mismo nivel del lujo y calidad, Mercedes se ha distinguido por la seguridad de sus vehículos y, en este sentido, un hito importante fue el lanzamiento del primer sistema de frenos con ABS, que evitaba el deslizamiento y permitía corregir la trayectoria del coche mientras se pisaba a fondo el pedal de freno. A partir de este momento, y con la aplicación de la electrónica, todos estos sistemas de seguridad y ayudas a la conducción, que primero fueron apareciendo en las berlinas de lujo de la Clase S, han sido equipamiento de serie en todas sus gamas.

Al final del siglo XX, la presión de las políticas medioambientales permitieron a Mercedes ponerse en el puesto de liderazgo por la eficiencia de sus mecánicas. Los ingenieros de Stuttgart han desarrollado una tecnología que lleva el nombre BlueTEC para reducir eficazmente las emisiones de los motores diésel y, en particular, el óxido de nitrógeno. Con su ayuda, hasta el 90 por 100 de los NOx contenidos en los gases de escape se reducen a sustancias inocuas, como nitrógeno y agua; así, el motor diésel resulta tan limpio como los modernos grupos de gasolina. Mercedes-Benz sacó al mercado sus primeros modelos de turismo Blue Tec en 2006. Desde entonces, esta tecnología se incorpora tanto en las Clases E y S, como en los SUV de las Clases GL, R y M.

Últimas apuestas

De cara al futuro del motor de combustión interna, la mayor expresión es el modelo S 250 CDI BlueEfficiency, presentado en 2010. Es el primer automóvil de la categoría de lujo con un consumo de cinco litros. El primer motor de cuatro cilindros de los más de 60 años de historia de la Clase S (un grupo diésel biturbo de alta eficiencia) registra un consumo mixto en el ciclo normalizado europeo de sólo 5,7 litros/100 kilómetros. Con unas emisiones de CO2 de 149 g/km, el S 250 CDI Blue Efficiency es el primer vehículo de su categoría que libera a la atmósfera menos de 150 g de contaminantes por kilómetro.

Cuando estamos a las puertas del desembarco de nuevas alternativas a las mecánicas convencionales, Mercedes ya cuenta con modelos como la berlina de lujo S 400 Hybrid, presentada en 2009. Se trata del primer turismo híbrido de un fabricante europeo y, al mismo tiempo, del primer híbrido de serie dotado de la más avanzada tecnología de batería de iones de litio. Poco después, Mercedes-Benz sacaba al mercado tres modernos automóviles eléctricos: la Clase A E-Cell y la furgoneta Vito E-Cell, con propulsión eléctrica por batería, y la Clase B F-Cell con pila de combustible. La gama de automóviles eléctricos de la empresa se completa con el Smart Fortwo Electric Drive, considerado pionero de una nueva movilidad urbana sin emisiones locales.

En definitiva, la marca alemana sigue inventado soluciones para mantener su posición en el mercado mundial.