En el camino

En el camino

Las motos invaden las carreteras. Madrid ofrece rutas tanto para «bikers» aficionados como para los reyes del asfalto

JAVIER S. CASTRO
MADRID Actualizado:

El viento golpea nuestra cara, un motor de gran cilindrada ruge bajo el asiento mientras la voz de ídolos country como Buck Owens o Dolly Parton nos acompañan... Podríamos estar yendo en moto por algún tramo de la Ruta 66 que une Chicago con Los Ángeles, pero no, recorremos el Parque Natural del Manzanares que va desde Hoyo hasta Colmenar Viejo. Y es que Estados Unidos puede ser la patria de los moteros, pero España resulta un paraíso para los aficionados a ir sobre dos ruedas.

Estamos seguros de que muchos conductores cambiarían las carreteras de Nevada por las de Madrid si las conocieran. En la Comunidad abundan esas vías llenas de curvas, enclavadas en parajes de gran belleza, que convierten la experiencia motera en algo casi religioso. España en moto (www.españaenmoto.com), primera agencia especializada en alquiler de este tipo de vehículos, ofrece rutas de un día por nuestros alrededores en las que no importa tanto llegar al destino y sí disfrutar del camino.

Nivel principiante: Ida y vuelta a Ávila con parada en la Cruz Verde.

No hace falta ser un auténtico ángel del infierno para quemar las carreteras madrileñas. Es posible hacer una excursión a Ávila, con visitas de interés cultural, y no fracasar en el intento pese a que uno coja la moto muy de vez en cuando. La ruta arranca en la N-VI, con destino a El Escorial. Es un itinerario que discurre por una zona de gran belleza natural, que no ofrece grandes dificultades y que puede hacerse con casi cualquier moto de tamaño medio.

En la parada aprovechamos para conocer el Monasterio de El Escorial y nos hacemos una foto subidos en nuestra moto con el imponente monumento a nuestra espalda. La siguiente parada es Ávila, donde llegamos por la Cruz Verde. Este puerto es el favorito de muchos de los moteros de la región, así que es posible que el camino transcurra entre saludos y gestos cómplices con otros conductores.

Ya en Ávila, podemos rodear la muralla o bajar de la moto para visitar la Basílica o la Catedral. El regreso a Madrid lo hacemos por la autovía de los pantanos, pasando por San Martín de Valdeiglesias. Mientras rodamos, vamos dejando atrás varios encinares, como el del río Alberche o los de Boadilla y Villaviciosa de Odón. Los aficionados a la ornitología tienen otro aliciente: cigüeñas, buitres y águilas se nos aparecerán en el horizonte mientras volvemos a la capital.

Nivel medio: Manzanares El Real, Segovia y Pedraza.

Como si del Delorean de «Regreso al Futuro» se tratara, nuestra moto puede llevarnos varios siglos atrás... en tan solo 24 horas. Cogemos la carretera de Colmenar Viejo (M-607) con destino a Manzanares El Real, nuestra primera parada. Una vez en el pueblo, nos adentramos –sin moto, claro– en el Castillo de los Mendoza, que data del siglo XV y es uno de los mejor conservados de aquella época. Para llegar al siguiente destino, San Ildefonso, cruzamos el Puerto de Navacerrada en un magnífico trayecto que conviene paladear bajando la velocidad. Curvas, cambios de rasante y un impresionante paisaje, el de la Sierra, hacen de este tramo uno de los más disfrutables dentro de Madrid para cualquier «biker». Tras visitar el Palacio de la Granja de San Ildefonso, nos encaminamos hacia Segovia, que está a solo 12 kilómetros. Si hemos madrugado podremos, además de visitar el Acueducto, reponer fuerzas pidiendo, como no, cochinillo.

Con las pilas cargadas de nuevo, nos subimos otra vez en la moto para encaminarnos a nuestro destino final, Pedraza. Desde Segovia, son unos 40 kilómetros por una carretera en la que hay que tener ojo con el firme. No obstante, la visita a esta villa medieval merecería la pena aunque hubiera que acceder por un camino de cabras. La muralla que la rodea, muy bien conservada; el castillo situado en uno de los extremos de la villa, o su Plaza Mayor porticada son puntos de obligada visita. Para regresar al siglo XXI (y a Madrid) atravesamos el Puerto de Somosierra. Es un recorrido por una buena carretera que, en solo una hora y media, nos deja en casa.

Nivel experto: Riaza y los pueblos de la Arquitectura Negra.

Si por algo sienten debilidad los auténticos moteros es por incluir puertos de montaña en sus rutas. En ese aspecto, Madrid tiene opciones para dar y regalar aunque, como en el caso de este recorrido, se recomienda madrugar para disfrutarlos sin prisas. Con Riaza como destino final, nos encaminamos hacia el Puerto de la Morcuera, el tercero en altura de la región. Se accede desde Miraflores, a donde llegamos por la carretera de Colmenar Viejo. El camino por la M-611, que cruza el puerto y nos lleva hasta Rascafría, discurre entre bosques de hayas y robles en un entorno de alta montaña que es preferible recorrer fuera de los meses más duros del invierno. Si tenemos suerte, nos cruzaremos con pocos coches, aunque conviene tener precaución con los ciclistas que, en fin de semana, acuden en gran número a la zona.

Pasando Rascafría, topamos con el Puerto de Navafría, otra excelente oportunidad para probar nuestra pericia en la conducción por el que es quizá el paso de montaña más bonito de los que rodean la Sierra de Guadarrama. Las vistas desde lo alto del puerto son sencillamente espectaculares. Tras 50 kilómetros de conducción llegamos a Riaza, otro de esos pueblos con encanto en los que merece la pena detenerse para tomar un refrigerio.

En nuestro camino de regreso nos esperan todavía multitud de atractivos. Nos dirigimos hacia los llamados pueblos negros de Guadalajara por una carretera llena de curvas y más curvas. En nuestro camino dejamos atrás el hayedo de Tejera Negra, especialmente bonito en otoño y primavera. Un poco más adelante, nos volvemos a colar en la Comunidad de Madrid para visitar otro hayedo, el de Montejo, que es el más espectacular de la región. Eso sí, para visitarlo se requiere cita previa.

Para terminar el itinerario, recorremos los Pueblos Negros de Guadalajara, llamados así por la pizarra utilizada tanto en la construcción de casas como en las calles. Recorrerlos al ralentí es casi una experiencia mística, ya que en muchos de ellos no hay más de un puñado de vecinos. Con el fin de hacer un último descanso elegimos Majaelrayo, quizá el pueblo negro más conocido, nos hacemos una foto al pie del pico Ocejón y emprendemos el camino de vuelta.

Más rutas

Motos y póker

Si hay un juego vinculado al mundo motero, ése es el del póker que, además, goza ahora de una gran popularidad en nuestro país. Para aunar ambas aficiones, España en Moto ha creado una ruta que discurre durante nueve días por cinco casinos en los que hay partidas de «Texas Hold’em» a diario. Su primera parada es Aranjuez, para luego continuar por Córdoba y Sevilla. El plan incluye un «tour» por la serranía de Ronda y una visita a Gibraltar y los pueblos blancos. Tras pasar por Marbella, se sube por Alicante y Valencia, para, tras hacer una última parada en Cuenca, acabar de nuevo en Madrid.

Rodando por «los Alpes del Sur»

Huyendo del frío invernal de nuestro país, España en Moto prepara para el próximo febrero una ruta de lo más insólita. El plan es aparcar nuestra moto en Barajas, tomar un avión hasta la otra punta del mundo y allí recoger una Victory Vision o una Harley Electra con la que recorrer la isla sur de Nueva Zelanda. En medio de una zona montañosa, conocida como «los Alpes del Sur», se recorren durante 11 días paisajes escarpados, bosques de ensueño e incluso fiordos como los que se pueden encontrar en la Europa nórdica.

Las chicas son moteras

Un neófito en el mundo «biker» podría llegar a pensar que las motos son solamente cosa de hombres barbudos, tatuados y rudos. Pues nada más lejos de la realidad, como demuestra el hecho de que Harley-Davidson tiene un ferviente grupo de admiradoras que, bajo la denominación Ladies of Harley, forman un club que en España alcanza ya las 750 mujeres. Entre las actividades que organizan, están las quedadas moteras exclusivamente para chicas que se celebran desde el año pasado en nuestro país.

Más información en wwww.hogspainevents.com.

Agenda para auténticos moteros

Un motero de pro estaría las 24 horas conduciendo. Sin embargo, incluso los centauros del asfalto más curtidos tienen a veces que bajar de su moto y seguir la vida a pie. Afortunadamente, Madrid ofrece hoy un gran número de direcciones en las que la fiebre «biker» no remite.

Daytona Road Side Café

Brasil, 7. Fuenlabrada.

Una colección de motos de gran cilindrada a la puerta de un bar suele ser garantía de que en ese local se respira un ambiente «biker». En el Daytona Road Side Café se puede comer y beber rodeado de una decoración casi museística. El ambiente, muy norteamericano y con un punto «retro», transporta a alguno de los bares de carretera de la Ruta 66. ¡Hasta una Harley Road King sobresale de una de las paredes!

Makinostra

General Álvarez de Castro, 26. 91 447 17 59.

El concesionario oficial de Harley-Davidson es un auténtico deleite para sus fans. Makinostra cuenta con tres plantas: en el semisótano, modelos de ocasión; en la planta baja se exponen las motocicletas nuevas, y la planta superior, para accesorios o vestimenta. Un equipo de expertos, comandados por Víctor Romero, asesoran a los interesados en adquirir una de las motos «made in USA» por excelencia.

Museo Ángel Nieto

Avenida del Planetario, s/n. 91 468 02 24.

Antes de Lorenzo o Pedrosa estuvo él, Ángel Nieto, el auténtico responsable de que el «virus motero» se extendiera por España a finales de los 70. Visitar el museo del hombre que ganó 12+1 campeonatos mundiales supone viajar a la época de las «bultacos». Una oportunidad única para revisar cascos, guantes o las «máquinas» con las que el piloto español entró en la leyenda.

Mao & Cathy

Corredera Alta de San Pablo, 6. 91 523 13 33. Caños del Peral, 5. 91 250 29 90.

Los moteros aman los tatuajes con motivos «bikers». Mao & Cathy es uno de los lugares míticos –lleva abierto desde 1980- en los que un aficionado puede llevar para siempre sobre su piel el logo de su marca preferida o el modelo de moto con el que más se identifica. No hay dibujo que se resista a sus agujas.

Bikerstore 1903

García de Paredes, 11. 91 445 40 79.

Es el sitio de referencia para transformar cualquier moto, adaptándola al gusto de su dueño. Bikerstore 1903 es un auténtico parque temático del accesorio en el que cada casco o carrocería puede transformarse en un objeto único.