Pasajeros del Titanic son rescatados por el Carpathia (George Grantham Bain Collection, Library of Congress)

Las curiosidades del Titanic

Federico Ayala

ABC recogió infinidad de apuntes curiosos relacionados con la catástrofe marítima. He aquí alguno de ellos:

ABC, 19 de abril de 1912

UNA ESPOSA DESESPERADA
París 18, 11 mañana. Al enterarse en Nueva York del siniestro la esposa del multimillonario Guggenheim, que ha perecido en el siniestro se dirigió excitadísima a las oficinas de la White Star Line.
Entró en el despacho del director de la Compañía y ofreció todos sus millones si se la facilitaba inmediatamente un vapor de máquinas poderosas para” ir en busca de su marido a toda velocidad. Costó mucho trabajo convencer a la atribulada esposa de lo estéril de su propósito.

EL LUGAR DEL NAUFRAGIO
El lugar donde se ha perdido el Titanic estaba considerado desde hace días como sumamente peligroso. Había allí, en efecto, un verdadero campo de icebergs, de una extensión de cientos de kilómetros. Los pasajeros del Carmania, que atravesaron el jueves el paso peligroso, contaron más de 35 icebergs

EL CAPITÁN DEL «TITANIC»
París 18, 1 tarde. El capitán E. G. Smith, que ha perecido cumpliendo con su deber, era comandante del Olimpic cuando este barco chocó hace siete meses con el crucero Hawke.

CONSECUENCIAS FINANCIERAS DEL NAUFRAGIO
Las acciones de la White Star Line forman un capital de 750.000 libras esterlinas. En 1912 pasaron a poder del trust de mister Pierpont Morgan. En 1910 y en 1911 ha repartido un dividendo de 30 por 100.  El Titanic ha costado, sin contar los muebles y las provisiones, 1.500.000 libras. Los seguros ascienden a la mitad de esta suma, así que la Compañía naviera sólo perderá. 750.000 libras, y aparte las cantidades que tenga que dar a las familias de las víctimas.  A fines de 1910 tenía en reserva 3.700.000 libras, y sus obligaciones y deudas importaban 2.450.000.

A bordo del buque iban asegurados diamantes por 18.000 libras

El dividendo de 1911 no sufrirá alteración alguna; pero la disminución de ganancias que representa la pérdida sufrida y la necesidad de reconstituir las reservas reducirán el interés de las acciones los años próximos. A consecuencia de este, las acciones preferentes han bajado 5 enteros.  El valor total del cargamento que llevaba el Titanic se calcula en 750.000 libras. A bordo del buque iban asegurados diamantes por 18.000 libras, y caucho por 25.000. Un collar, de perlas de la señora Wicher estaba asegurado en 150.000 libras.

UNA CIRCUNSTANCIA SALVADORA
París 18, 4 tarde. El ex embajador de los Estados Unidos en, París, Sr. Roberton Bacon, debe a una circunstancia casual el no haberse en el Titanic
Quería haber embarcado en dicho buque con su esposa y su hija; pero no habiendo podido recibirle en audiencia de despedida el martes el presidente de la República, tuvo que aplazar su viaje unos días, y saldrá el sábado de El Havre en el vapor La France, que también se estrena ahora.

LOS «ICEBERGS»
Sir Ernest Shacleton, el famoso navegante inglés, ha dado los siguientes detalles sobre los Icebergs y bancos de hielo y sus peligros:
“Su zona peligrosa -ha dicho a un periodista— es muy extensa, pues llega hacia el Sur, hasta donde se funden en la corriente del golfo”.

OTRO NAUFRAGIO
París 18,11 noche. Según telegrafían de Londres al Petit Parisien, el vapor canadiense Carl Grey se ha ido a pique en un banco de Terreno va.
Antes de hundirse expidió un despacho radiotelegráfico pidiendo auxilio. Llevaba a bordo 200 pasajeros.
En ninguna de las estaciones radiotelegráficas de San Juan de Terranova se ha recibido despacho alguno sobre éste asunto. Por esta razón se da la noticia sin confirmación.

ABC, 20 de abril de 1912

LA TELEGRAFÍA SIN HILOS
París 19, 11 mañana. El Times dice que las noticias auténticas de la telegrafía sin hilos transmitidas con motivo del naufragio del Titanio, se vieron interrumpidas por comunicaciones
de aficionados a la telegrafía sin hilos.
El presidente Taft se propone indicar al Gobierno y al Congreso la conveniencia de prohibir la práctica de la radiotelegrafía a los aficionados.

UN PRESENTIMIENTO CUMPLIDO
París 19, 12 noche. Entre los ahogados del Titanic figura el comandante Archibald Bult, ayudante del presidente Taft, que cuando vino a Europa, hace seis semanas, se despidió de sus amigos en Nueva York asegurándoles que no volvería vivo.
De acuerdo con este triste presentimiento que se ha cumplido, hizo testamento y dejó arreglados todos sus asuntos.

«En popa la orquesta estaba tocando una pieza de moda: Otoño»

LO QUE CUENTAN LOS NÁUFRAGOS
Los hombres que se habían apresurado a ocupar los botes salvavidas los abandonaron sin protesta, obedeciendo a los oficiales, que fueron colocando en las lanchas a las mujeres y a los niños.
Tres pasajeros italianos que no quisieron obedecer, fueron muertos a tiros por la oficialidad.(…)

EXTRAÑA COINCIDENCIA. PREDICCIÓN DE LA CATÁSTROFE
El Daily Mail da cuenta de una asombrosa coincidencia, relacionada con la pérdida del Titanic, y que se refiere al hecho de que la catástrofe había sido profetizada, aunque sólo, como es natural, en el terreno de la fantasía, desde hace varios años.
Y no se trata de una de las famosas predicciones de Mme. de Thebes, sino de textos contenidos en una novela publicada hace catorce años por el escritor de los Estados Unidos Morgan Robertson, con el título Futility.(…)
Baste saber que en el libro se habla de un transatlántico llamado Titán verdadero monstruo de los mares, y que como el Titanic, desplaza 45.000 toneladas, y lo mismo el barco de la novela que el que ahora acaba de naufragar, era considerado como insumergible y como compendio y resumen de los progresos náuticos.(…)
Pues bien, Morgan Robertson hace naufragar también al Titán de su novela y precisamente en el mes de Abril, en el Océano Atlántico y a consecuencia de haber chocado con un enorme iceberg en un banco de hielo.(…)

EL TELEGRAFISTA
Pocas veces se habrán dado en el mundo pruebas más admirables de abnegación y de heroísmo que las que se han visto a bordo del Titanic.(…)
¿Y qué decir del telegrafista, de ese hombre admirable y heroico, qué sin titubeo, sin una vacilación, sereno y firme, permanece impasible al pie de su aparato, transmitiendo sin interrupción, uno tras otro, los radiogramas de petición de auxilio?(…) se ahogó el telegrafista. Pudo tal vez salvarse y no se salvó. Quizá creyó en aquel momento que su vida, por ser solo una, bien podía sacrificarse sí con ella salvaba las de los demás.

RELATO DE UN NAUFRAGO
París 21, 10 mañana. Mr. Bride, el segundo telegrafista del Titanic, ha hecho el relato siguiente en presencia de Marconi, que se halla actualmente en Nueva York. (…)
«Me sorprendió encontrar al capitán, que nos dijo: “—Hemos chocado con un iceberg.” (…)
»La cubierta estaba llena de gente. No oí reyertas; pero oí decir que las había habido. (…) »El capitán entró en nuestra cámara y nos dijo: “Amigos míos, habéis cumplido perfectamente con vuestro deber. Podéis salir de esta cámara. Ha llegado la hora de que cada hombre cuide de su vida.”
Phillips, sin embargo, seguía telegrafiando. (…)

«Se convino en que el Padrenuestro era la oración más apropiada»

»En popa la orquesta estaba tocando una pieza de moda: Otoño. Phillips se fué hacia donde estaban los músicos; le perdí de vista. Volví donde había visto la lancha desmontable. Con ayuda de otros pasajeros la iba a poner a flote, cuando una ola nos derribó a todos. Respiré libre y me hallé en el agua, entre cientos de hombres que pugnaban por salvarse. Me alejé nadando lo más de prisa que podía del buque, que se hundía lentamente, con la popa en lo alto. (…)
»Estaba transido de frío y me sentía hundir. Vi una barca, y haciendo un esfuerzo traté de acercarme. Me recogieron. Era la lancha desmontable y estaba llena de náufragos.
»A nuestro lado, en todas direcciones, se veían escenas terribles. Había cientos de hombres que nadaban y desaparecían bajo el agua. No podíamos socorrerlos, porque la embarcación estaba muy recargada y parecía que iba a hundirse. Las olas me pasaban por encima de la cabeza.
»Mientras mirábamos a todos lados, buscando la luz de un barco, uno de los náufragos preguntó: “¿No creéis que debemos “rezar”?” El hombre que hizo esta proposición interrogó a los otros cuál era su religión. Uno dijo: Católico; otro, metodista; otro, presbiteriano. Se convino en que el Padrenuestro era la oración más apropiada, y lo rezamos a coro. Parecía que el corazón se nos había subido a la garganta.
»Pocos minutos después vimos que se acercaban unas luces; ya no me ocupaba de nada. El Carpathia nos recogió.
»Cuando iba yo a subir por la escala observé que en el fondo de nuestra barca había un hombre muerto. Era Phillips. Debió morir de frío, de fatiga ó de asfixia.
»A pesar del dolor fortísimo que sentía en las piernas pude subir por la escala.» (…)

ABC

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